Flavio Bolsonaro dejó Brasil sin entregar su pasaporte y, según la confirmación del secretario general de la Presidencia, Guilherme Boulos, viaja presuntamente hacia Estados Unidos. La salida ocurrió tras su derrota en el balotaje del 25 de octubre.
El Supremo Tribunal Federal de Brasil le había pedido la entrega de los pasaportes en el marco de dos investigaciones. Una de ellas apunta a una presunta maniobra de lavado de dinero y evasión de divisas mediante plataformas de apuestas y pagos vinculadas al abogado Willer Tomaz.
La otra pesquisa, a cargo del juez André Mendonça, se centra en el financiamiento de Dark Horse, una película sobre Jair Bolsonaro. En el expediente por lavado se dictó la prohibición de salir de Brasil. Se trata de acusaciones bajo investigación.
Guilherme Boulos calificó el episodio como uno de los más vergonzosos de la historia política brasileña. “Flavio tuvo casi 60 millones de votos en un domingo. Y 24 horas después huye del país, abandonando a aquellos que creyeron en él”, señaló.
Lula da Silva, reelecto presidente de Brasil, tildó de vergonzosa la salida del excandidato. “Lamento que se haya ido de Brasil, porque podría haberse quedado aquí y demostrar que las acusaciones no son ciertas”, señaló.
El jefe de campaña, Rogério Marinho, dijo que no había hablado con Flavio desde la mañana del martes. “Recibí un mensaje de texto suyo, dijo que quería tomarse un descanso y que luego hablaría con nosotros”, apuntó.
Un funcionario de alto rango del Departamento de Estado de Estados Unidos indicó que se expedirán visados a Flavio Bolsonaro y su familia. Eso les permitiría la entrada al país una vez que aterrice.
Fuentes del gobierno de Javier Milei negaron cualquier colaboración en la salida de Flavio Bolsonaro hacia Estados Unidos. También dijeron que no tienen constancia de que el excandidato haya ingresado a la Argentina.
El área de Migraciones informó que no registraba su ingreso y que el avión revisado en Puerto Iguazú no tenía un plan de vuelo que incluyera a la familia Bolsonaro. Esa respuesta no establece cuál fue su itinerario.
El episodio llega en medio de una tensión política que ya había marcado al entorno familiar. Eduardo Bolsonaro renunció temporalmente a su escaño de diputado federal en marzo de 2025 para instalarse en Estados Unidos.
Además, fue investigado por la Procuraduría General de la República por articulaciones con autoridades extranjeras y defensa de sanciones contra ministros del Supremo Tribunal Federal. En junio de 2026, el STF lo condenó a cuatro años y dos meses de prisión por coacción en el curso del proceso.
La fuga de un senador derrotado, con investigaciones abiertas y prohibición de salida, deja una señal incómoda para la democracia de Brasil. El viaje hacia Estados Unidos convierte el caso en un cruce de justicia local, política familiar y diplomacia internacional.


