El FMI aprobó a nivel técnico la tercera revisión del acuerdo con la Argentina y dejó el camino abierto para un desembolso de USD 900 millones. Ahora falta la luz verde del Directorio Ejecutivo, que se espera para principios de diciembre.
El organismo destacó el superávit fiscal, la desaceleración de la inflación y la acumulación de reservas. El BCRA compró cerca de USD 16.000 millones en lo que va de 2026 y la revisión sería tratada a principios de diciembre.
El desembolso no se va a destrabar antes del próximo lunes, cuando el Gobierno tiene que enfrentar un vencimiento por USD 800 millones en concepto de intereses con el organismo internacional. La cifra total del préstamo es de USD 20.000 millones, acordada en abril del año pasado en el marco de un programa de 48 meses.
El FMI sostuvo que el programa continúa arrojando resultados impresionantes, pese a un contexto global más complejo. En el plano fiscal, el organismo señaló que el superávit primario de 1,4% del PBI en 2026 seguirá siendo fundamental para el programa.
Para 2027 se espera un esfuerzo similar, como se refleja en el proyecto de presupuesto 2027 que envió el Gobierno al Congreso, siendo el cuarto año consecutivo de orden en las cuentas públicas. El FMI también destacó la disciplina en el gasto y las reformas a los marcos tributario y fiscal.
En política monetaria, el BCRA seguirá fijando objetivos para los agregados monetarios, calibrados para apoyar la desinflación y la acumulación de reservas. El organismo señaló que se continuarán los esfuerzos por fortalecer las operaciones de liquidez, mejorar la transmisión de la política monetaria y respaldar la monetización de la economía y una expansión prudente del crédito.
En reservas, el FMI sostuvo que la entidad que conduce Santiago Bausili va a seguir comprando divisas para fortalecer la resiliencia. Eso se complementará con financiamiento en divisas de los mercados de capitales nacionales, socios oficiales y los ingresos por privatizaciones.
Las autoridades acordaron mantener la disposición para acceder a los mercados internacionales de capitales cuando las condiciones lo permitan y activar líneas de crédito contingentes según sea necesario. El FMI señaló que el objetivo final tiene que ser volver a salir al mercado internacional, hoy más complicado con un riesgo país por arriba de 750 puntos básicos, frente a los 400 puntos básicos de julio.
El 13 de octubre pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, se reunió con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en Bangkok, Tailandia. En ese momento, el ministro había señalado que los equipos de ambas partes continuaban trabajando para finalizar la tercera revisión del programa.
El FMI también apuntó a profundizar los mercados de capitales nacionales, ampliar el acceso a financiación a largo plazo, facilitar inversiones estratégicas en el marco del RIGI e impulsar las concesiones de infraestructura recientemente adjudicadas. Esas medidas se suman a las reformas laborales y de mercado implementadas a principios de este año.
El Fondo ha mostrado preocupación por algunos indicadores económicos de los últimos meses, como el del crecimiento. De todas formas, el organismo destacó que el programa continúa arrojando resultados impresionantes, pese a una coyuntura mundial más compleja.
Sobre la base de estos avances, se alcanzaron acuerdos en torno a un conjunto equilibrado de políticas. El objetivo es reforzar la estabilidad y la resiliencia sin dejar de fomentar la inversión, la creación de empleo y el crecimiento.
El paso técnico es importante, pero todavía no es la cuenta final. El directorio debe aprobar la revisión y el mercado va a mirar de cerca el momento en que se destrabe el desembolso.


