En Chajarí, el citrus no fue a pedir migajas: fue a plantear el empleo, el eje que más pesa en la agenda productiva de la provincia.
No es un capricho: cuando una actividad se apoya en mano de obra, el empleo no es un apunte al margen, sino el corazón del problema. Y en ese terreno, el citrus entrerriano tiene dolores que no te los resuelve una foto.
El gobernador Rogelio Frigerio se reunió con referentes de la Federación del Citrus de Entre Ríos, la Fecier, en el marco de su paso por el Parque Industrial de Chajarí. Allí, los productores le contaron sus problemas y el gobierno provincial marcó su disposición a acompañar al sector.
La mesa la completó el ministro de Desarrollo Económico, Guillermo Bernaudo, junto al presidente de la Fecier, Pablo Molo. El dato no es menor: el Estado se sentó a escuchar de cerca el pulso de una actividad que mueve mano de obra y exportaciones.
Bernaudo subrayó que la provincia viene trabajando desde el primer momento en la legislación laboral del sector citrícola. También repasó otros frentes de la agenda permanente: el nuevo documento de tránsito, la aplicación de fitosanitarios y el control sanitario. La señal fue clara: no se trata de una foto, sino de un seguimiento normativo.
La lectura es simple: el sector necesita reglas claras, y el gobierno provincial sostiene que ya está metido en ese juego. No te podés conformar con hablar solo de producción, sino de tránsito, sanidad y normas que después se sienten en el día a día del sector.
Del lado del sector, Pablo Molo fue directo: destacó la predisposición oficial y puso el acento en lo laboral. “Tenemos las puertas abiertas con el gobierno de la provincia, y tarde o temprano vamos tratando de resolver todos los inconvenientes que tenemos en la citricultura”, dijo. Y dejó la pelota en el aire: se vienen conversaciones mano a mano en los próximos días.
La frase de Molo no es un trámite: “tenemos las puertas abiertas” suena a compromiso, pero también a presión. Porque si el diálogo se mantiene, el sector espera que la agenda laboral no se quede en una promesa y avance en los próximos días.
Tras la reunión, Frigerio recorrió la empaquetadora FAMA Importaciones y Exportaciones. Lo recibió Gustavo Piloni, uno de los socios, y el mensaje fue de agradecimiento por la presencia del mandatario en la actividad privada. El citrus, subrayó, es una actividad muy importante en la provincia.
Allí se sumó un dato que pone en perspectiva el recorrido: la empresa lleva 42 años trabajando y exportando desde Entre Ríos, con producción de Corrientes que se canaliza a través de la planta empacadora. Piloni valoró el apoyo provincial en la apertura de mercados, como el de Estados Unidos, y en temas laborales y fiscales.
El recorrido por FAMA también dejó un mensaje de fondo: el citrus no vive solo en la fruta, sino en la cadena, en la planta, en la exportación. Por eso, cuando el gobierno provincial aparece en una empaquetadora, no es un gesto decorativo: es una señal de que la producción sigue siendo un tablero político.
El encuentro se desarrolló en Chajarí y dejó una línea de trabajo: seguir conversando sobre la agenda laboral del citrus, el nuevo documento de tránsito, la aplicación de fitosanitarios y el control sanitario. En los próximos días, los actores del sector volverán a sentarse a discutir los temas prioritarios.


