No fue una frase cualquiera: quemar en la hoguera terminó de encender la semana política. Patricia Bullrich salió a marcarle un límite a Javier Milei y dejó una advertencia corta, pero dura: hay que cuidar las palabras.
El disparador llegó el viernes, en la cena de la Fundación Faro, horas después de que el Presidente y Karina Milei fueran sobreseídos en la causa que investigaba las operaciones de la criptomoneda $LIBRA promocionadas desde la cuenta de X del mandatario.
En ese marco, el Presidente apuntó contra el periodismo y contra algunos periodistas en particular que escribieron sobre el escándalo en el que había quedado involucrado. “Como decía Adam Smith, tener piedad con los hijos de puta es ser injusto con los buenos y acá a los buenos les tiene que ir bien, los que se tienen que quemar en la hoguera son los hijos de puta”, dijo en relación con los comunicadores.
Este domingo, en un breve reportaje telefónico, Bullrich buscó despegarse de la fuerte frase expresada por Milei. “También mi responsabilidad es marcar que cuando una palabra cruza un límite, este límite de quemarlo en la hoguera, es un límite que no es una forma de defenderse frente a una idea, sino que es una expresión muy fuerte, muy dura”, enfatizó. ¿Se puede defender una idea así?
La senadora y jefa del bloque libertario en la Cámara alta sostuvo que la libertad de expresión “protege siempre a la prensa cuando critica al poder” y, aclaró, “protege también al presidente cuando responde”. “Lo que pasa – continuó – es que las críticas, desde mi punto de vista, se contestan con argumentos”.
En esa línea, consideró que “defender la libertad también es respetar a los que nos cuestionan”. Y recordó que el poder “siempre está bajo escrutinio” y “siempre es mirado por el periodismo y siempre es comentado”.
“Si la justicia da la razón, mejor aún, pero siempre en los procesos, el poder tiene que saber que va a estar siempre mirado”, añadió al referirse, de forma indirecta, al sobreseimiento del Presidente en la causa $LIBRA.
Los cuestionamientos de Bullrich no fueron los únicos. Desde el viernes se han sucedido los repudios a las palabras del Presidente contra los periodistas desde distintas entidades. La Academia Nacional de Periodismo publicó una solicitada este domingo para denunciar los nuevos ataques del mandatario contra la prensa: “A la cantidad de insultos del Presidente a los periodistas, se suma una amenaza de muerte”. Y agrega: “La violencia institucional afecta a la democracia”.
También se sumaron los comunicados de repudio de los empresarios de IDEA, el Colegio Público de la Abogacía y de organizaciones periodísticas y ongs.
Bullrich cerró con una frase que resume la distancia que marcó: “Hay que cuidar un poco las palabras y tratar de no cruzar los límites, que en este caso significa una frase tan fuerte como quemarlos en la hoguera”. La advertencia quedó en el centro de la polémica, en medio de los repudios de entidades periodísticas, empresarias y del Colegio Público de la Abogacía. Y deja una pregunta en el aire: hasta dónde puede llegar la palabra del poder cuando se cruza con la de quienes lo miran.


