Banco Entre Ríos no se quedó afuera de la Bienal de la Producción 2026: puso stand en Las Camelias, en San José, durante el 22 y 23 de octubre. La apuesta fue clara: meterse en el piso de la feria, hablar con productores, empresas y operadores, y mostrar que el financiamiento puede ser un instrumento de trabajo, no un folleto de vitrina.
El gerente de Banca Mayorista, Rodrigo Córdoba, resumió la lógica del banco: “Desde Banco Entre Ríos estuvimos presentes con una propuesta integral de financiamiento, pensada para acompañar las distintas necesidades de las empresas y los productores”. No fue una frase de catálogo: fue la línea de fondo de una exposición que busca sostener la actividad, mejorar la capacidad productiva y dar oxígeno a proyectos que necesitan capital de trabajo o inversión.
La oferta que se puso sobre la mesa tiene números concretos: líneas de capital de trabajo de hasta 18 meses, con amortizaciones mensuales o trimestrales, y líneas de inversión de hasta 48 meses. A eso se suma el leasing para incorporar bienes de capital, tecnología y equipamiento. En un contexto donde producir cuesta, adaptar el crédito al ciclo de cada actividad no es un detalle menor: es la diferencia entre un préstamo que aprieta y un instrumento que acompaña.
Córdoba también mencionó las soluciones digitales, las herramientas de comercio exterior y el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una alternativa para acompañar a las empresas en “este nuevo sistema”. Ahí aparece otro eje: el banco no se limita a prestar; busca sumar herramientas de gestión y de comercio exterior para que el empresario resuelva mejor su operación cotidiana.
La elección de San José no es casual para una banca que entiende a Entre Ríos como un territorio productivo. Córdoba subrayó que la provincia tiene cadenas de valor estratégicas como la avícola, la láctea, la ganadera y la porcina, además de una diversidad de industrias que generan empleo. Para una entidad financiera, estar cerca del campo y de la industria no es postureo: es conocer de primera mano los desafíos, las necesidades de capital y los planes de inversión.
En la feria, el banco no mandó un solo gerente: desplegó equipos comerciales, con gerentes de Centros de Negocios, oficiales de empresas y especialistas en comercio exterior. Ese despliegue habla de una estrategia de territorio: no esperar a que el cliente llegue a la sucursal, sino salir a buscarlo, escucharlo y asesorarlo en financiamiento y operaciones de comercio exterior. En una provincia donde la producción es identidad, esa cercanía puede valer más que cualquier eslogan.
La Bienal de la Producción 2026 mostró que la economía entrerriana no se reduce a la política o al discurso: se mueve en ferias, en plantas, en campos y en las conversaciones entre bancos, empresas y productores. Para Banco Entre Ríos, el mensaje fue directo: quiere ser un socio estratégico, con soluciones que agreguen valor y acompañen el desarrollo de las empresas que producen, invierten y generan trabajo.


