El Gobierno nacional homologó 19 acuerdos paritarios entre sindicatos y empresas. La medida fue emitida por la Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo, dentro del Ministerio de Capital Humano. Con el aval, los convenios pasan a tener formalidad y varios de los convenios incluyen escalas salariales nuevas para buena parte de los trabajadores involucrados.
El sector rural aparece como el más pesado del listado, con siete homologaciones. Los acuerdos involucran a la UATRE con entidades agropecuarias como Sociedad Rural Argentina, CRA, Coninagro y CAME, con adhesión de la Federación Agraria Argentina. Es decir, el campo vuelve a marcar el pulso de la negociación colectiva.
También quedaron incluidos la industria aceitera, la industria lechera y los encargados de edificios. En ese lote figuran la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, la ATILRA y la FATERYH. Son sectores que mueven cadena, empleo y salario, y que ahora tienen un acuerdo formal avalado por el Estado.
La educación privada también tiene su lugar, con el acuerdo del SAEOEP y entidades representativas de establecimientos educativos. En el mismo lote aparecen los trabajadores de estaciones de servicio, garajes y lavaderos, representados por FOESGRA y SOESGYPE. La lista muestra que la homologación no se limita a un solo sector, sino que recorre varias actividades.
Otro grupo relevante es el de los trabajadores de prensa, con el SiPreBA, y el de los actores, a través de la Asociación Argentina de Actores. También aparecen la Federación Obrera de la Industria del Vestido, el Sindicato de Trabajadores de la Industria de Pastas Alimenticias y el SECA. Con la amplitud del listado, podés leerlo como una foto de varias mesas negociadoras que terminaron con acuerdo.
El listado se completa con convenios para obras sanitarias de la provincia de Buenos Aires y para el transporte automotor de pasajeros de Córdoba, entre otros. Desde Capital Humano explicaron que las homologaciones se encuadran en la Ley de Negociación Colectiva N° 14.250 y buscan fortalecer el diálogo entre trabajadores y empleadores. Ahí está el argumento central: dar previsibilidad a las relaciones laborales.
La clave no está solo en la cantidad de acuerdos, sino en que varios de los convenios incluyen escala salarial nueva para los trabajadores de las actividades involucradas. En un mercado laboral que se negocia gremio por gremio, cada homologación es un termómetro de la presión que tienen los sectores. Y esta tanda de 19 acuerdos muestra que, acá, la mesa colectiva sigue funcionando.
El Ministerio de Capital Humano sostiene que el objetivo es contribuir al sostenimiento de la paz social mediante la formalización de los acuerdos. La lectura es simple: el Estado avaló una tanda amplia de convenios y, con eso, dejó en pie una foto de los sectores que cerraron negociaciones. Lo que viene será ver si esa previsibilidad se sostiene en el tiempo.


