La cuenta llegó con números que hacen temblar a cualquier institución cultural. El Teatro Odeón de Concordia atraviesa una de las etapas más tensas de su historia reciente, porque una demanda laboral por más de $1.800 millones amenaza con poner en jaque a la Fundación Odeón. El conflicto no nació de la nada: arranca en la salida de la anterior gestión y ahora se instala en los tribunales.
La nueva conducción asumió el 26 de marzo y, según Pérez Hatoum, actual presidente del Odeón, encontró una institución con deudas y obligaciones acumuladas de períodos anteriores. Desde entonces, la comisión trabaja para ordenar las cuentas, sostener la actividad y cumplir con los trabajadores. Cuando empezaban a recuperar cierta previsibilidad, apareció este nuevo frente de lucha.
El conflicto, en cierta manera, no los tomó por sorpresa. El actual presidente reveló que el año pasado, cuando se produjo la salida de la anterior gestión, la trabajadora había denunciado ante la ART un supuesto accidente laboral que la aseguradora rechazó. La posibilidad de que el caso terminara en los tribunales ya estaba contemplada, aunque, según contó, «pensamos que nunca iba a llegar».
Finalmente, la ex empleada inició el proceso judicial y la cifra reclamada supera los $1.800 millones. Vale aclarar que el monto corresponde al reclamo efectuado y no a una suma determinada por la Justicia, que deberá resolver la procedencia y el alcance del planteo. La mujer es hija de Jorge Isaac Aragón, quien fue presidente de la Fundación Odeón y ocupó la intendencia de Concordia durante la última dictadura militar.
Durante la gestión de su padre, había trabajado en la institución realizando tareas administrativas. El reclamo judicial se produce mientras el equipo actual intenta afrontar compromisos que, según Pérez Hatoum, ya estaban pendientes cuando asumió. «Tomamos esta responsabilidad sin cobrar y con el único objetivo de mantener abierto el teatro», resumió, y agregó: «Nosotros estamos para salvar la institución en el marco de una situación muy compleja. Pero esto ya es demasiado».
El escenario quedó ahora en manos de la Justicia. La preocupación de la comisión es que una eventual resolución adversa por una suma de esa magnitud pueda afectar el patrimonio de la entidad y, con ello, la continuidad del Teatro Odeón, su programación y las fuentes laborales vinculadas a su funcionamiento. «Se tomaron todas las medidas legales, administrativas e institucionales para defender el patrimonio y preservar la continuidad de la Fundación y del teatro», concluyó.
El comunicado de la Fundación Odeón insiste en que la comisión asumió el 26 de marzo de 2026 con compromiso voluntario y ad honorem. Señala que al llegar se encontró con una situación económica y financiera sumamente delicada, con deudas y obligaciones originadas en períodos anteriores, y que contó con el acompañamiento de sponsors, colaboradores e instituciones. Según el texto, la ex empleada se consideró despedida; hasta aquí, no consta su versión, y el reclamo, según la entidad, excedería ampliamente la capacidad económica y patrimonial de la institución.


