Un diagnóstico duro y una propuesta concreta. El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, participó en Paraná de la 22 Jornada de la Industria UIER y no anduvo con rodeos: la industria argentina necesita un puente para cruzar este momento, y ese puente tiene que construirse ya.
El eje del reclamo fue financiero. Rappallini apuntó directamente a “las altas tasas de interés del año pasado” como el origen de una morosidad que hoy asfixia a empresas y pymes en todo el país. Por eso, volvió a insistir con una medida que ya había planteado antes: suspender por 180 días los embargos fiscales sobre las empresas en dificultades. “Embargar a una empresa que atraviesa dificultades muchas veces no resuelve el problema, sino que lo agrava”, advirtió ante el auditorio.
El argumento es de fondo: si una empresa cierra por un embargo, no solo no paga la deuda, sino que destruye empleo, proveedores y conocimiento acumulado. Por eso, Rappallini reclamó “reconstruir el crédito productivo argentino” y señaló que “el financiamiento de largo plazo es vital para el desarrollo de la industria, la incorporación de tecnología y el aumento de la productividad”.
Pero el discurso no se quedó en el diagnóstico de crisis. El presidente de la UIA también trazó una hoja de ruta: competitividad, reducción de la presión tributaria, combate al dumping y al contrabando, y una apuesta fuerte por la educación como política industrial. “Tenemos que crecer para consolidar la estabilización, pero para crecer tenemos que trabajar fuertemente sobre la competitividad”, sintetizó.
En ese marco, destacó a Entre Ríos como uno de los mejores ejemplos nacionales de integración entre campo e industria. Para Rappallini, cuanta más industria tiene la producción agropecuaria, más valor se agrega, más empleo se genera y mayor es la capacidad exportadora del país. Un elogio que no pasó desapercibido en la sala.
La jornada, organizada por la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER) bajo el lema “Decisiones de hoy para competir mañana”, reunió a un elenco de peso: el gobernador entrerriano Rogelio Frigerio, el secretario de Hacienda de la Nación Carlos Guberman, el ministro de Economía provincial Fabián Boleas, legisladores y la presidenta de la UIER, Celeste Valenti. La agenda incluyó debates sobre reforma tributaria, inteligencia artificial, tecnología e innovación.
La presencia de funcionarios nacionales y provinciales en el mismo escenario que los industriales marca el tono: hay conversaciones abiertas, pero también urgencias que no admiten más demoras.


