Casi $52 billones es lo que el Estado nacional prevé dejar de recaudar durante 2027 por exenciones, reducciones de alícuotas y tratamientos impositivos preferenciales. El número equivale al 3,67% del Producto Bruto Interno y figura en el proyecto de Presupuesto presentado por el Ministerio de Economía. Hay un detalle que llama la atención: ese cálculo no incluye el costo fiscal del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Los llamados gastos tributarios representan los ingresos que el Estado resigna al otorgar un tratamiento fiscal diferente del régimen general. El propio proyecto aclara que se trata de una estimación “teórica y potencial”. Del total proyectado, $45,69 billones corresponden a tratamientos especiales establecidos en las leyes de los distintos impuestos, y $6,22 billones a beneficios de regímenes de promoción económica, como el régimen promocional de Tierra del Fuego.
El impuesto que más peso tiene en ese costo es el IVA, con $18,82 billones, equivalentes al 1,33% del PBI. El 92,5% de ese monto se explica por exenciones y alícuotas reducidas incluidas en la propia ley del impuesto.
La ausencia del RIGI en ese cálculo no pasó inadvertida. El diputado nacional Guillermo Michel, legislador peronista, estimó por su cuenta que el costo fiscal de los beneficios concedidos a los proyectos aprobados podría alcanzar los US$ 3.359 millones anuales, equivalentes a 0,49 puntos del PBI. Michel aclaró que esa cifra corresponde a un escenario de “plena ejecución” de las inversiones y que el 47% de los desembolsos comprometidos se realizaría hasta 2028, por lo que no representa necesariamente el impacto sobre las cuentas de 2027.
El Gobierno, por su parte, justificó la omisión señalando que los proyectos adheridos al RIGI se encuentran mayoritariamente en sus primeras etapas de implementación y que el gasto tributario asociado podrá calcularse cuando las inversiones alcancen un mayor grado de avance. De los 23 proyectos incorporados al régimen, solo ocho registraron compras externas hasta ahora, con importaciones acumuladas de US$ 451,3 millones. Los otros 15 proyectos todavía no llegaron a la etapa de adquisición de equipamiento.
El economista Nicolás Gadano, de la consultora Empiria, señaló que en la etapa actual el principal gasto tributario concreto del RIGI está vinculado a las importaciones: el régimen exime del pago de derechos de importación a bienes de capital nuevos, repuestos, partes y componentes destinados a los proyectos aprobados. El resto de los beneficios tributarios adquirirá relevancia cuando los proyectos comiencen a producir y generen resultados sujetos a impuestos. El debate sobre el costo real del RIGI, entonces, recién está comenzando.


