Otra semana, otra medida de fuerza. Las universidades nacionales tendrán un nuevo paro el próximo martes 8 de septiembre, con una convocatoria que abarca tanto a docentes como a nodocentes.
La amplitud del paro es lo que le da peso a esta medida: no se trata solo de clases suspendidas. Al sumarse el personal nodocente, quedan comprometidas también las actividades administrativas, técnicas y de servicios, lo que significa que la universidad entera frena, no solo el aula.
Para los estudiantes que tienen cursadas, exámenes o trámites pendientes el martes, la recomendación es clara: chequear con anticipación el estado de las actividades en cada unidad académica, porque la afectación puede variar según la institución y el grado de adhesión.
El conflicto en el sistema universitario nacional lleva meses de tensión acumulada, con reclamos salariales y presupuestarios que no encuentran respuesta definitiva. Este nuevo paro es una señal de que la paciencia del sector tiene límites, y que el 8 de septiembre esos límites se van a hacer sentir.


