La Justicia Federal de Gualeguaychú dio un paso firme contra la contaminación industrial: trece exdirectivos y directivos de la Corporación del Desarrollo de Gualeguaychú (CODEGU) y de la Comisión Administradora del Parque Industrial Gualeguaychú (PIG) deberán presentarse a prestar declaración indagatoria ante el juez Hernán Viri. La causa investiga el vertido de efluentes industriales sin tratamiento adecuado al río Gualeguaychú y a la Cañada de Melgar.
El fiscal federal Pedro Rebollo consideró acreditado que la Planta de Tratamiento de Efluentes del PIG arrojó residuos peligrosos sin el procesamiento exigido por la ley en una serie indeterminada de ocasiones entre febrero de 2025 y junio de 2026. El juez Viri hizo lugar al requerimiento y, además, dispuso la clausura preventiva de la Planta de Efluentes del Parque Industrial. Cada empresa del complejo deberá tratar en forma individual sus desechos industriales y cloacales hasta nuevo aviso.
Los imputados se dividen en dos grupos con fechas escalonadas a lo largo de 2026 y principios de 2027. El primer bloque incluye a Sergio Ramírez, Ernesto Ferrari, Pedro Delfino, Federico Laderach, Javier Tibault, Juan Benedetti, Rafael Núñez y el titular de CODEGU, George Thomas Fogg, quienes deberán comparecer entre septiembre y diciembre de este año. El segundo grupo —integrado por Baltasar Fernández, Ana Josefina Maya (vicepresidenta de CODEGU), Rafael Vela, Jorgelina Griselda Farquharson y Mariano Rodríguez— fue citado para febrero, marzo y abril de 2027. Todos tienen la obligación de designar abogado defensor; de no hacerlo, se les asignará defensa oficial.
El expediente nació el 11 de julio de 2025 a partir de una denuncia del abogado Ricardo Luciano, luego de una inspección conjunta del Foro Ambiental, el intendente Mauricio Davico, la subsecretaria de Ambiente Ivana Zecca y el propio presidente de CODEGU. Los allanamientos y muestreos posteriores, ejecutados por el Departamento de Delitos Ambientales de la Policía Federal y la Facultad de Bromatología de la UNER, revelaron un cuadro alarmante: falta de oxígeno en las piletas de tratamiento, presencia de Escherichia coli, y concentraciones de plomo, aluminio, cromo, cobre, plata, selenio y zinc muy por encima de los límites fijados por la ley provincial 6260 y la nacional 24.051.
Los peritos advirtieron que esa cóctel de metales pesados puede provocar toxicidad crónica, daño orgánico severo y potencial carcinogénico para la población expuesta. La causa sigue abierta y las indagatorias se extenderán hasta bien entrado el año próximo, con la mirada puesta en determinar responsabilidades concretas por el daño ambiental al río Gualeguaychú.


