Un animal que camina solo por los esteros y los montes entrerrianos va a ser la cara del cine. El Festival Internacional de Cine de Entre Ríos (FICER) anunció que la imagen de su octava edición es el aguará guazú, el cánido más grande de América del Sur y una de las especies más emblemáticas de la fauna regional.
El nombre viene del guaraní y significa, sin vueltas, “zorro grande”. Pero no es un zorro: es una criatura propia, única, que no entra del todo en ninguna categoría fácil. Quizás por eso encaja tan bien con un festival de cine que apuesta por miradas distintas y por historias que no siguen el molde.
La elección no es caprichosa. Entre Ríos declaró al aguará guazú monumento natural provincial, un reconocimiento que habla de la importancia que la provincia le asigna a su preservación. Elegirlo como símbolo del FICER es también una declaración de pertenencia: este festival es entrerriano, habla desde acá, desde esta tierra y esta fauna.
El FICER llega a su octava edición consolidado como uno de los festivales de cine más relevantes del interior del país. Cada año convoca realizadores, productores y público de toda la región y del exterior, con una programación que combina competencia oficial, muestras y actividades de formación. La imagen de cada edición suele marcar el tono y la identidad de lo que viene, y esta vez el mensaje es claro: lo local, lo salvaje y lo propio como punto de partida.
Los detalles de la programación, fechas y sede de la octava edición del FICER se irán confirmando en las próximas semanas.


