Poco antes del amanecer, el tren Sarmiento interrumpió su servicio entre Once y Castelar por una colisión con una persona. Lo que parecía un trágico accidente terminó revelando algo mucho más oscuro.
El hombre arrollado fue identificado como Sergio Rodrigo Cuello, de 32 años. Cuando su hermana recibió la noticia, fue hasta la vivienda familiar, ubicada en la calle Formosa al 1500, en Merlo. Lo que encontró al entrar le cambió la vida para siempre: el cuerpo sin vida de su cuñada, Carina Elizabeth Salcedo, de 50 años.
Según fuentes policiales, Salcedo estaba boca arriba, con una bufanda alrededor del cuello y presentaba golpes en la cara. Ya no tenía signos vitales. La hermana alertó al 911 de inmediato y comenzó una investigación que tomó un rumbo claro desde el principio.
Vecinos del lugar aportaron un dato clave: la pareja había discutido fuertemente la noche anterior al hallazgo. Esa pelea, en apariencia, fue el preludio de lo que vino después. La Comisaría de la Mujer y la Familia de Merlo confirmó que no existían antecedentes ni denuncias previas de violencia entre ellos, lo que no hace menos grave lo ocurrido, sino que subraya cuántas veces la violencia no llega a registrarse hasta que es demasiado tarde.
La fiscal Marina Rueda, de la UFI N° 12 de Morón, caratuló la causa como femicidio seguido de suicidio y ordenó las autopsias correspondientes. El Grupo Táctico Operativo (GTO) inició la reconstrucción de las cámaras de seguridad de la zona para aportar más elementos a la investigación.
Dos muertes en pocas horas, una casa convertida en escena del crimen y una familia que tuvo que enfrentar una pérdida doble en el mismo amanecer. La Justicia bonaerense ahora deberá reconstruir, con pruebas, lo que los vecinos ya intuyen.


