El goteo es silencioso, pero constante. Trabajadores en blanco, con aportes, con antigüedad, están quedando afuera de empresas grandes de Concordia porque sus empleadores los reemplazan con cooperativas o los empujan al monotributo. Y los gremios que deberían salir a pelear por ellos, según denunció el referente de la Mesa, brillan por su ausencia.
“No estamos hablando de cooperativas, de trabajadores en negro. Estamos hablando de trabajadores blanqueados en plantas de estas industrias pero se están quedando fuera porque se están tercerizando”, explicó Cabrera, sin rodeos. Lo que más le indigna no es solo el fenómeno en sí, sino el silencio que lo rodea: ninguno de los grandes sindicatos locales salió a dar la cara.
La lista que Cabrera pone en el banquillo es larga. El Sindicato de la Madera, conducido por Ramón Torres. La UTHGRA, a cargo de Julio Roh en la costa del río Uruguay. El Sindicato de la Fruta, actualmente intervenido por la FATREFU con Iván Amaro al frente. El Centro de Empleados de Comercio, bajo la conducción de Juan José Simonetti. La UOCRA, con Walter Doronzoro. El Sindicato de la Alimentación, a cargo de Jorge Martínez. Ninguno, según Cabrera, se manifestó. Calificó esa inacción como “lamentable” y señaló que se perdió la costumbre de hacer asambleas para defender los puestos de trabajo.
Los sectores más golpeados, según el análisis de Cabrera, son la construcción y el comercio. En la construcción, la parálisis de la obra pública y la ausencia de planes de vivienda estatales se combinan con la tercerización a cooperativas que, según denunció, “no cumplen legalmente con los trabajadores”. En el comercio, el propio Simonetti había reconocido que se perdieron más de 400 empleos en lo que va de 2026, aunque a varios les ofrecieron continuar en negro o como monotributistas, lo que Cabrera descarta de plano como solución. “Para algo existen esos gremios”, recordó. “Le costaron la vida, la libertad, a muchos trabajadores”.
También apuntó contra el intendente Francisco Azcué, al que condenó por no renovar el contrato a entre 56 y 70 trabajadores municipales. La decisión, dijo, solo profundiza la pobreza en una ciudad que figura al tope de los conglomerados urbanos del INDEC en ese indicador. Y en ese conflicto tampoco aparecieron los dos sindicatos municipales, la UOEMC y el STEMC.
Por último, Cabrera se refirió al proyecto de reforma previsional que tramita en la Legislatura provincial y fue categórico: no genera ninguna expectativa positiva. Entre los puntos que rechaza, señaló que el haber jubilatorio bajaría al 50 % en lugar del 82 % móvil. También cuestionó a la senadora Gladys Domínguez, de Feliciano, quien llegó a la Legislatura por el PJ pero podría votar a favor del proyecto oficialista. “Es más una legisladora del oficialismo que del peronismo”, sostuvo Cabrera, dejando en claro que la reforma suma otro frente de conflicto para los trabajadores de la provincia.


