El Súper Niño ya no es un pronóstico lejano. Se instaló desde agosto y amenaza con lluvias abundantes, calor y tormentas severas hasta marzo de 2027.
El fenómeno llega con la primavera y modifica el pulso del clima en varias regiones. Los informes oficiales del Gobierno nacional señalan un incremento en el volumen de lluvias y una mayor formación de tormentas.
En la región pampeana, la inestabilidad se extendería durante las próximas dos semanas. El último informe de perspectivas agroclimáticas hasta el 11 de noviembre anticipa lluvias de variada intensidad, tormentas en algunos sectores y cambios importantes de temperatura.
Hasta el 4 de noviembre, gran parte de la región pampeana recibiría entre 10 y 25 milímetros de lluvia, aunque habrá sectores con acumulados superiores y otros con precipitaciones escasas. El fenómeno se describió como precipitaciones de frente caliente con una distribución muy despareja, con tormentas que alcanzarían especialmente al sur de la región pampeana.
En el noreste argentino, la alerta ya es concreta: el Servicio Meteorológico Nacional emitió alerta naranja por tormentas para sectores de Misiones, Corrientes y Chaco, y alerta amarilla para áreas de Santa Fe y otras provincias. El pronóstico anticipa lluvias intensas, posible caída de granizo y ráfagas que podrían superar los 90 kilómetros por hora en las zonas más comprometidas.
El Paraná mantiene niveles superiores a las marcas de alerta y evacuación en distintos puertos de Corrientes, Chaco y Santa Fe, mientras que el Iguazú sigue por encima de su umbral de alerta en Puerto Iguazú. El Instituto Nacional del Agua advirtió que la crecida sigue en tránsito y podría provocar nuevos aumentos de nivel aguas abajo durante los próximos días.
Ante este panorama, la Agencia Federal de Emergencias sugiere limpiar desagües y sumideros, revisar techos y canaletas, y retirar objetos externos que el viento pueda desplazar. También recomienda consultar el pronóstico local y agendar los números de Defensa Civil, Bomberos y Policía.
Queda terminantemente prohibido circular por calles anegadas. Si el agua alcanza el interior de la vivienda, tenés que cortar el suministro eléctrico de inmediato; también está prohibido acercarse a postes, carteles o cables eléctricos, porque el peligro de descarga aumenta con humedad o viento extremo.
El clima no avisa dos veces, pero la preparación sí puede marcar la diferencia. En un año marcado por el Súper Niño, la mejor defensa no es el pánico: es orden, información y respeto por las alertas. La calma también es una herramienta cuando el cielo se pone difícil.


