Hay un recurso que sale de Entre Ríos todos los días y se lleva a Vaca Muerta, Neuquén, sin que la provincia cobre por el mineral en sí. El sílice entrerriano viaja gratis a la cuenca neuquina y deja una huella pesada en las rutas.
La fractura hidráulica inyecta agua a alta presión y necesita arena silícea para sostener las grietas. Cada etapa consume entre 200 y 250 toneladas; cada pozo, entre 12.500 y 13.000 toneladas.
En 2026, Entre Ríos proveerá 8.000.000 de toneladas a la extracción de Vaca Muerta. Según las previsiones de los especialistas, esa cifra se irá incrementando en los próximos años.
El Instituto Argentino del Petróleo y del Gas determinó que Vaca Muerta tiene 30.170 millones de barriles recuperables, un 89% más que los 16.220 millones que proyectó la EIA en 2013. El cálculo se apoya en el crecimiento de la superficie prospectiva útil, que subió un 22%.
La arena entrerriana tiene 86% de cuarzo, grano redondeado y bien seleccionado. El río Paraná la benefició durante milenios, y por eso YPF y otras petroleras la prefieren a la arena de cercanía de Neuquén y Río Negro.
Un estudio comparativo interno señala que la arena de menor calidad implica una pérdida no menor que el 20% de las reservas recuperables por pozo. Esa diferencia de calidad explica por qué el mineral entrerriano se convierte en una llave para el desarrollo de Vaca Muerta.
¿Qué cobra la provincia? La guía de tránsito de minerales, hoy $2.250 por tonelada, o sea USD 1,5 por tonelada, y nada más. El recurso en sí va gratis, y esa tasa no alcanza para compensar la destrucción de las rutas por donde circulan 685 camiones con arena diariamente.
En 2030 serán más de 1.000 camiones. La capacidad actual de las plantas de lavado activas alcanza entre 6,5 y 7 millones de toneladas anuales. La brecha con la demanda ya se ve este año y se ampliará en 2027. Y mucho más en 2030.
La bronca no es menor: el reproche que se puede hacer es que la provincia deja ir un recurso estratégico sin una contrapartida clara. Si el sílice puede ser la llave del futuro energético, la pregunta no es si hay que explotarlo, sino a qué costo y con qué beneficio para Entre Ríos.
El sílice entrerriano sigue siendo insumo clave para la fractura hidráulica en Vaca Muerta, y la discusión por su valorización queda abierta en una provincia que aporta el mineral y no cobra por el recurso.


