La fecha ya está puesta: Nehitán, un niño de Paraná, será operado el 17 de diciembre en el Hospital Garrahan. La intervención da alivio, pero la cuenta todavía no cierra. La mamá, Milagros, explicó que todavía no logró reunir el dinero necesario para afrontar el viaje y la estadía.
El problema es práctico y aprieta: viaje y estadía para acompañar a un niño a una cirugía pesan en cualquier bolsillo. Milagros organiza una rifa solidaria de $3.000 para llegar a cubrir ese gasto. Cada aporte, aunque sea chico, sirve para que el camino no quede cortado por falta de plata.
No es una cifra menor. Un niño que va a operarse necesita acompañamiento, tiempo y recursos. En estas historias, la solidaridad no es un adorno: es la diferencia entre llegar a tiempo o quedarse en el camino. La rifa aparece como una puerta abierta para que la comunidad entre en juego.
Milagros también agradeció a quienes ya colaboraron. Ese gesto muestra que, cuando un vecino necesita ayuda, la respuesta puede llegar rápido. En Paraná, como en cualquier lugar, hay causas que no piden ruido: piden mano tendida. La de Nehitán es una de ellas.
La operación está prevista para el 17 de diciembre en el Hospital Garrahan. Hasta entonces, la rifa solidaria sigue siendo la herramienta concreta para reunir el dinero que falta. Que Nehitán llegue a esa fecha con el acompañamiento que necesita es una causa que se resuelve entre todos.
Hay una verdad simple: la salud no espera, y la economía de muchas familias tampoco. Cuando un niño necesita una operación, el tiempo corre y el gasto aparece de golpe. En ese punto, la comunidad puede ser la red que sostiene el proceso.
También pesa lo que no se ve: la angustia, el temor y la incertidumbre de una familia que acompaña una cirugía. La operación es un paso médico, pero alrededor hay una batalla silenciosa. Ahí entra la solidaridad, no como favor, sino como justicia.
La pregunta no es si Nehitán necesita ayuda, sino si Paraná está a la altura. La rifa es la vía concreta que ya está en marcha. Si la comunidad responde, el 17 de diciembre puede ser una fecha de alivio y no de angustia. Vos podés ser parte de ese camino.
Cada aporte suma. Cada colaboración acerca a Nehitán a su fecha de operación. Que la solidaridad no quede en el aire, sino en el camino. Vos podés sumar.


