viernes, octubre 30, 2026
InicioPROVINCIAREGIONEmpecé con lo poco que tengo”: $26 millones para Valentino, en San...

Empecé con lo poco que tengo”: $26 millones para Valentino, en San Benito.

Valentino tiene 11 años y vive en San Benito. El chico perdió los procesadores de sus implantes cocleares y, sin ellos, quedó a la espera de volver a escuchar.

La frase de su madre resume el peso de la pelea: “Empecé con lo poco que tengo”. Ahora, la campaña solidaria busca reunir 26 millones de pesos para reponer los implantes.

Para una familia, 26 millones de pesos se vuelven una pared en San Benito. No es un gasto cualquiera: es la diferencia entre un silencio que no elige y la posibilidad de recuperar un sonido que cambia la vida.

En San Benito, los implantes cocleares no son un objeto de repuesto menor. Son la puerta de entrada al sonido, al habla, a la conversación cotidiana. Cuando se pierde el procesador, el daño no se ve: se siente en cada intento de escuchar.

La madre del niño empezó con lo poco que tiene. La campaña solidaria no es un pedido abstracto: es una cuenta concreta de 26 millones de pesos para recuperar los procesadores y devolverle a Valentino la chance de volver a escuchar.

Aquí, en San Benito, no alcanza con la indignación. La bronca por 26 millones de pesos se transforma en acción cuando alguien decide aportar, compartir, multiplicar. Cada peso cuenta, pero la verdadera diferencia aparece cuando la solidaridad deja de ser un gesto y se vuelve un compromiso.

El caso de Valentino pone sobre la mesa una verdad incómoda: la salud no se compra sola. Cuando un tratamiento cuesta 26 millones de pesos, la familia queda expuesta a la buena voluntad colectiva. Y ahí se mide el tamaño real de una comunidad.

La campaña sigue abierta en San Benito. Cada aporte, cada difusión, cada mano tendida acerca un poco más el objetivo. Que Valentino vuelva a escuchar no es un lujo: es una deuda que la sociedad puede saldar antes de que el silencio se vuelva definitivo.

¿Qué pasa cuando un niño necesita recuperar el oído y la cuenta llega a 26 millones de pesos? La respuesta no está en un cajón: está en la decisión de no dejar que el silencio gane. En San Benito, el pedido de la madre ya no es solo un reclamo: es una causa que puede mover a la gente.

La solidaridad no es un adorno. Es la forma más simple y más dura de sostener a una familia cuando el bolsillo propio no alcanza. Si Valentino necesita volver a escuchar, el resto de la comunidad también tiene una responsabilidad: no mirar para otro lado ante una cuenta de 26 millones de pesos.

Cada aporte es una gota, sí. Pero la gota constante perfora la piedra. La campaña de la madre de Valentino necesita que la gente entienda que no se trata de un número frío: se trata de un niño, de San Benito, de una oportunidad para que el sonido vuelva a su vida.

MAS VISTAS

NOTAS RELACIONADAS
Secured By miniOrange