El BCRA salió a responderle a la AGN y puso sobre la mesa un número: su posición en oro dio un resultado neto positivo de US$ 2.505 millones durante el ejercicio 2025.
El comunicado aparece después de que la AGN hubiera señalado que el banco central perdió más de US$ 1.000 millones por una supuesta especulación con el precio internacional del oro. Ahí está el nudo: no es una discusión técnica menor, sino una pelea por quién define si el manejo de las reservas fue cautela o riesgo.
Según el BCRA, las operaciones financieras con oro registradas en 2025 forman parte de la política de cobertura que aplica sobre el 100% de su posición en ese activo. El objetivo, explicaron, es proteger las reservas internacionales frente a una caída fuerte del precio del metal. En otras palabras, el banco central sostiene que no se trata de apostar, sino de asegurar el activo. Esa es la línea que el BCRA intenta marcar frente a la AGN.
El punto clave está en la lógica de la cobertura: cuando el oro rinde bien, el instrumento que actúa como seguro puede mostrar un resultado negativo. El BCRA insistió en que la evaluación correcta exige mirar ambas partes de la operación en forma conjunta. Por eso, planteó que el efecto neto de 2025 resultó ampliamente positivo.
El banco central también tiró un dato histórico: esa práctica de cobertura viene desde 2007. Entre 2007 y 2011, los pagos por coberturas similares representaron, en relación con el valor de mercado del oro en cartera, casi el doble de los pagos de 2025. El BCRA afirmó que en ese período la AGN no formuló observaciones sobre la estrategia ni sobre los pagos. Esa continuidad es parte de su argumento.
Después vino la parte política. El BCRA acusó a la actual conducción de la AGN de querer desprestigiar al banco central con fines políticos. El comunicado no incluye la respuesta de la AGN a esa imputación. Ahí se marca la diferencia entre una denuncia y un hecho: hasta que no se compruebe, la palabra de una parte no puede presentarse como verdad cerrada.
El BCRA sostuvo que la AGN aprobó los estados contables del período 2025, con un resultado que describió como récord y el mayor incremento patrimonial de los últimos 20 años. La discusión no se resuelve con un comunicado: queda la tensión entre la defensa del manejo de reservas y el control externo, dos piezas que no deberían chocar.


