El crédito que se supone aliviar puede convertirse en una mordida que no suelta. Por eso el gobierno de Entre Ríos salió a ofrecer una salida ordenada para estatales y jubilados.
El jueves, el gobernador Rogelio Frigerio presentó un programa que se instrumentará a través de la tarjeta Sidecreer. Lo hizo junto al secretario General de la Gobernación, Mauricio Colello, y el presidente del organismo, Mariano Reyno Buch.
La propuesta incluye una línea de refinanciación al 35% anual con plazo de hasta 48 meses y otra de adelanto de haberes al 45% a 12 meses. Ambos beneficios alcanzan a empleados públicos, jubilados y usuarios municipales de Sidecreer.
La tarjeta Sidecreer vuelve a estar en el centro de la escena porque no solo distribuye créditos: también concentra descuentos que pueden pesar en el bolsillo de los trabajadores. Por eso la nueva política aparece como un intento de poner reglas claras a un circuito que, cuando se desborda, termina afectando el ingreso familiar.
El objetivo declarado es ordenar el acceso al crédito y ofrecer financiamiento en mejores condiciones. También busca aliviar el endeudamiento y dar mayor transparencia a los descuentos que impactan sobre los haberes.
En la presentación se subrayó que el programa está destinado a proteger el salario y fortalecer la capacidad económica de los empleados públicos y jubilados de Entre Ríos. No es una medida aislada: intenta ordenar un circuito donde el crédito puede convertirse en una carga cuando los descuentos se acumulan.
Frigerio anunció además un límite del 40 por ciento en los haberes para contraer préstamos personales o ayudas económicas. También habló de una nueva línea con la tasa más baja del mercado y una inversión de 2000 millones de pesos.
“Muchas veces el crédito, que debería ser una solución, termina transformándose en un problema”, sostuvo Frigerio. El gobernador reconoció que Entre Ríos tiene menos sobreendeudamiento que otras provincias, pero advirtió que para cada familia puede ser un drama.
Frigerio remarcó que el Estado tiene el rol de poner límites al sobreendeudamiento y a las empresas que prestan. También señaló la necesidad de ayudar a familias y jubilados del sector público a sobrellevar una situación difícil.
La otra pata de la política apunta a la formación. El gobernador anunció que, a través del Consejo General de Educación, se trabajará en incorporar educación financiera en las aulas. La idea es educar desde temprana edad y de manera creciente en esta materia.
La medida busca ordenar un mercado donde los descuentos pueden llevarse una proporción importante del sueldo. No es una solución mágica: es una política de contención que intenta frenar el efecto bola de nieve del endeudamiento.
El programa se presentará como una alternativa dentro de la tarjeta Sidecreer, con foco en empleados públicos, jubilados y usuarios municipales. La discusión queda instalada: cómo cuidar el salario sin transformar el crédito en una trampa.


