Un año después de abrir las puertas del polo tecnológico en Paraná, el gobierno de Rogelio Frigerio no se quedó con el festejo: anunció la puesta en marcha de Mirador Impulsa, una incubadora y aceleradora de proyectos vinculados a la economía del conocimiento, las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial. El programa se desarrollará en conjunto con la Bolsa de Comercio de Entre Ríos y apunta a que las ideas entrerrianas dejen de quedarse en el papel.
La presentación fue encabezada por el propio gobernador en una conferencia de prensa donde también se hizo el balance del primer año de MiradorTEC, el edificio de más de 8.000 metros cuadrados que el gobierno provincial rescató de un destino burocrático —estaba pensado para oficinas públicas— y convirtió en el corazón de un ecosistema tecnológico. Del encuentro participaron el ministro de Economía y presidente de la Fundación MiradorTec, Fabián Boleas; el secretario general de la Gobernación, Mauricio Colello; y el director del polo, Carlos Pallotti.
Frigerio fue claro sobre el propósito del nuevo programa: “lograr que cada vez más ideas entrerrianas se transformen en empresas” y que los proyectos encuentren el capital y las herramientas necesarias para crecer. La apuesta es concreta: acortar la distancia entre tener una buena idea y poder ejecutarla, algo que en la práctica suele ser el mayor cuello de botella para los emprendedores.
El gobernador también puso números sobre la mesa. Señaló que 3.000 alumnos de primaria ya reciben formación en inteligencia artificial en Entre Ríos, que la provincia es una de las cinco del país que incorporó ese contenido, y que se formaron más de 10.000 docentes en la misma materia. No son datos menores: marcan que la apuesta no es solo edilicia sino que tiene un correlato en el sistema educativo.
Colello, por su parte, amplió el foco hacia la modernización del Estado, mencionando la implementación del expediente electrónico, la gestión documental y la plataforma Mi Entre Ríos, que permite hacer trámites desde cualquier dispositivo sin necesidad de presencialidad. La idea, según explicó, es que la transformación tecnológica atraviese tanto al sector privado como al propio aparato estatal.
Frigerio cerró con una lectura que muchos en el sector industrial venían reclamando: tecnología e industria no son mundos separados. “El MiradorTEC es un lugar donde muchas empresas industriales vienen a hablar con empresas de tecnología para ver cómo pueden mejorar sus procesos”, dijo, y subrayó que esa interacción existe de manera permanente desde el primer día. El lanzamiento formal de Mirador Impulsa está previsto para los próximos días.


