Hace dos meses, el intendente Francisco Azcué recorrió la flamante Planta Municipal de Adoquines y prometió independencia de los proveedores externos, ahorro del 69% y producción propia para pavimentar los barrios de Concordia. Hoy, ese relato choca de frente con un decreto firmado el 8 de septiembre.
El Decreto N° 824/2026 autoriza el primer llamado de la Licitación Pública N° 53/2026 para adquirir 8.050 metros cuadrados de adoquines, con provisión, transporte y descarga incluidos. El presupuesto oficial: $225.400.000, a un valor de referencia de aproximadamente $28.000 por metro cuadrado. Los adoquines están destinados al Plan de Adoquinado del barrio Nebel Norte.
La contradicción es difícil de ignorar. El 13 de julio, el Municipio informó que la planta inaugurada con una inversión de $130 millones en recursos propios tenía capacidad para producir 10.500 adoquines semanales, unos 2.100 diarios, y que permitiría pavimentar aproximadamente una cuadra y media por mes. La proyección oficial incluso hablaba de escalar hasta cuatro cuadras mensuales durante 2027. El argumento central era claro: fabricar con medios propios reduciría la dependencia de los precios de mercado y de proveedores externos.
“Con elaboración propia y sostenida, el Municipio planifica obras en más barrios sin depender de precios de mercado ni de proveedores externos”, rezaba el comunicado oficial de julio. Hoy, ese mismo municipio sale al mercado a comprarle adoquines a terceros por más de doscientos veinticinco millones de pesos, invocando urgencia como justificativo.
La pregunta que queda flotando es obvia: si la planta existe, produce y fue presentada como la solución estructural al problema del adoquinado, ¿por qué no alcanza para abastecer una obra en un barrio de la ciudad? El decreto no lo explica. Tampoco hay una comunicación oficial que aclare si la planta dejó de funcionar, si su producción fue insuficiente para los tiempos de la obra, o si simplemente el ritmo de ejecución superó la capacidad instalada.
El decreto establece además que, si el primer llamado a licitación quedara desierto, se habilitará un segundo. La apertura de ofertas y los plazos formales del proceso aún no fueron publicados en detalle por la administración municipal.


