No alcanza con los planos ni con las planillas: hay que caminar la ciudad para saber qué tan accesible es de verdad. Eso fue exactamente lo que hicieron esta semana en Concordia, cuando la Subsecretaria de Turismo y presidenta ejecutiva de EMCONTUR, Belén Schauvinhold, junto al consultor especializado en accesibilidad Juan Pablo Regalado, salieron a recorrer distintos espacios y atractivos turísticos de la ciudad con una mirada centrada en el usuario.
La jornada de trabajo en territorio apuntó a evaluar las condiciones reales de acceso, circulación y uso de los espacios turísticos, con el objetivo de detectar barreras concretas que muchas veces no aparecen en una evaluación técnica de escritorio. La perspectiva del usuario —esa que solo se consigue estando ahí, pisando el suelo— es justamente lo que le da valor a este tipo de relevamiento.
El trabajo se inscribe dentro del Plan Estratégico de Turismo Sostenible Concordia 2025–2030, que tiene a la accesibilidad, la movilidad y el transporte como ejes centrales. No es un capricho ni una acción aislada: es parte de una planificación que busca que la ciudad pueda recibir a todas las personas, independientemente de sus condiciones físicas o de movilidad.
Desde la Subsecretaría de Turismo y EMCONTUR adelantaron que continuarán con el relevamiento de espacios y que las conclusiones de estas recorridas se traducirán en propuestas concretas de mejora. El turismo accesible no es solo una cuestión de inclusión —aunque eso ya sería razón suficiente—: también es una oportunidad para ampliar la oferta y la competitividad del destino Concordia en un mercado que cada vez le presta más atención a este tipo de condiciones.


