Un número que duele: 29,9%. Esa es la caída real del salario docente en Entre Ríos desde septiembre de 2023, una pérdida de poder adquisitivo que casi duplica el promedio nacional del 21,9% y que deja a la provincia en uno de los peores lugares del mapa salarial educativo del país.
El dato surge del Informe Indicativo del Salario Docente correspondiente a junio de 2026. Según ese relevamiento, un maestro de grado con jornada simple y 10 años de antigüedad —el cargo testigo que se usa para comparar jurisdicciones— cobró ese mes un salario bruto de $1.073.057. Con ese número, Entre Ríos quedó dentro del grupo de nueve provincias cuyos docentes cobran menos de $1,2 millones para ese puesto. La acompañan en ese pelotón Buenos Aires, San Luis, Tucumán, Jujuy, Catamarca, La Rioja, Misiones y Mendoza.
La comparación con el extremo opuesto es brutal. Neuquén encabeza el ranking con un salario bruto de $2.521.570 para el mismo cargo y antigüedad. La diferencia con Mendoza, la provincia que registra el valor más bajo con $935.450, supera los $1,58 millones mensuales. Detrás de Neuquén aparecen Santiago del Estero y Santa Cruz, ambas por encima de $1,8 millones, y Tierra del Fuego y Córdoba superando los $1,6 millones.
Lo que hace más llamativo el caso entrerriano es que la caída no fue pareja en todo el país. Mientras Entre Ríos acumuló casi 30 puntos de pérdida real, hubo provincias que en el mismo período lograron lo contrario: Neuquén mejoró un 23,9%, Santiago del Estero un 12,4% y Santa Cruz un 10,2%. No es un fenómeno inevitable ni un problema de la economía general: es una decisión política de cada gobierno provincial. Y la de Entre Ríos quedó expuesta en los números.
En el último año, el salario del cargo testigo pasó de $884.604 en junio de 2025 a los actuales $1.073.057. Durante el segundo trimestre de 2026, la provincia aplicó un incremento del 3,5% del valor del punto índice. Un ajuste que, en términos reales, claramente no alcanzó para revertir la tendencia.
A todo esto se suma un contexto de menor financiamiento nacional. Desde 2024 dejó de ejecutarse el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), y el Fondo de Compensación Salarial no registró ejecución ni en 2025 ni en lo que va de 2026. Con las provincias absorbiendo una porción cada vez mayor del gasto educativo, la brecha entre las que pueden recomponer y las que no se vuelve cada vez más ancha. Entre Ríos, por ahora, está del lado equivocado de esa grieta.


