Mientras los estudios internacionales discuten si las nuevas generaciones perdieron el hambre de hacer, Entre Ríos salió a demostrar lo contrario con datos concretos: 43 estudiantes universitarios desarrollaron 10 proyectos de innovación basados en desafíos reales planteados por empresas y organizaciones de la provincia. No fue un ejercicio académico de escritorio: fue un proceso de meses que culminó con defensa ante jurado y premios con pasaje incluido.
El motor detrás de todo esto es el Consorcio Afideer, que agrupa a las cinco universidades entrerrianas —UNER, Uader, UTN Regional Paraná, UAP y UCA Paraná— junto a referentes del sector privado. Las actividades de cierre se realizaron en Villa Libertador San Martín y Paraná, en el marco de la Semana de Emprendimiento e Innovación 2026, que coronó el Desafío de Innovación Entre Ríos. Más de 200 estudiantes universitarios participaron del proceso completo, lo que no es un dato menor en tiempos de desencanto.
El hombre que no para es Héctor Motta, empresario avícola y presidente del Consorcio Afideer, quien desde hace más de cuatro años viene contagiando a rectores, decanos y colegas del sector privado con la filosofía de la Asociación para la Formación, Investigación y Desarrollo del Emprendimiento (Afide) de la Universidad de Salamanca. En el discurso de cierre en el Centro Provincial de Convenciones de Paraná, Motta reivindicó a estos estudiantes llamándolos “jóvenes sí sí”: los que se animan a estudiar y emprender contra toda crítica y contra todo algoritmo que los da por perdidos.
Pero Motta no se queda en el aplauso. Su apuesta más ambiciosa es que Entre Ríos sea un faro nacional en materia de emprendimiento, y para eso volvió a poner sobre la mesa una demanda concreta: que los legisladores nacionales impulsen una ley de incentivo a los emprendedores. El eje central de esa iniciativa es habilitar un CUIT diferenciado que proteja a los nuevos emprendedores del peso fiscal durante sus primeros dos años de actividad. La lógica es simple y contundente: si la burocracia y los tributos aplastan una idea antes de que pueda caminar, el problema no es el emprendedor.
La instancia final del Desafío incluyó la defensa de proyectos ante un jurado de especialistas, que definió los tres equipos ganadores. Sus representantes viajarán en noviembre a la ciudad de Panamá para participar del XIV Congreso Internacional de Emprendimiento e Innovación, donde expondrán sus propuestas y se vincularán con la comunidad académica hispanohablante.
La primera jornada de la Semana se realizó en la sede de la Universidad Adventista del Plata (UAP) en Villa Libertador San Martín, con disertantes de peso: Patricia Debeljuh habló sobre actitud emprendedora y propósito de vida; el español David García Páez abordó los desafíos vinculados al agua y la bioseguridad en Argentina; y Rafael Vargas y Joel Lifschitz compartieron experiencias de desarrollo de proyectos desde la provincia. También se presentó el caso Sozoé Better Foods, emprendimiento de alimentos con proyección regional, de la mano de Ervin Rhys y Ezequiel Barriga. Un ciclo que, edición tras edición, va ganando densidad y credibilidad propia.


