Una bomba de tiempo con jubilados adentro. Eso es lo que describe ATE cuando habla del PAMI, y este martes 8 de septiembre el gremio va a hacer ruido: paro nacional en la obra social y movilización a la sede central, en avenida Corrientes 655, en la Ciudad de Buenos Aires. La protesta arranca a las 13 horas y se replica con paralización de actividades en todo el país.
El cuadro que pinta el sindicato es grave. Según ATE, el PAMI acumula una deuda con prestadores que supera los $500.000 millones, los trabajadores del organismo cobran salarios por debajo de la canasta básica y los más de 5 millones de afiliados enfrentan dificultades crecientes para acceder a medicamentos y prestaciones de salud.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional y trabajador del PAMI, no midió las palabras: “Si no frenamos a tiempo tanta desidia de los funcionarios, la obra social será irrecuperable. Más de 5 millones de jubilados son víctimas y rehenes de quienes están haciendo negocios a costa de su salud”, afirmó el dirigente.
Aguiar también lanzó una cifra que sacude: según sostuvo, en los últimos dos años murieron 45 mil adultos mayores más de los esperados, dato que vinculó con la falta de medicamentos y las trabas para acceder a la atención. “El vaciamiento de la obra social que se ha llevado adelante en este tiempo no tiene precedentes. Los jubilados ya no tienen ningún tipo de prestación”, insistió.
En paralelo, el reclamo se cruza con una turbulencia institucional: en las últimas horas se confirmó la salida de Juan Cruz Montero de la Coordinación Ejecutiva del PAMI. Según informó ATE, será reemplazado por Verónica Gabriela Pérez, a quien el gremio vincula políticamente con Santiago Caputo. También dejó su cargo Florencia Zicavo, de la sindicatura del organismo, sin que hasta el momento se defina su reemplazo.
El financiamiento es otro flanco caliente. ATE apunta contra la eliminación del Impuesto PAIS, que aportaba recursos a la obra social. El Gobierno nacional había prometido compensar esos fondos con partidas del Tesoro, pero los números del gremio cuentan otra historia: de los $2,8 billones que habrían ingresado al PAMI por ese tributo, hasta julio de este año solo se habrían compensado $0,9 billones. Una diferencia de casi dos billones de pesos que, para ATE, explica buena parte del deterioro.
“Después de haber aportado durante toda su vida, a los jubilados se les vulnera su derecho humano de acceder de manera libre y gratuita al sistema de salud”, cerró Aguiar. El dirigente advirtió que, si no hay respuestas concretas tras el paro del martes, las medidas de fuerza podrían profundizarse en los próximos días.


