El tiempo y la paciencia le dieron la razón. Un funcionario provincial salió a poner en valor el trabajo silencioso que llevó adelante el gobernador Rogelio Frigerio para evitar que una planta industrial se instalara en un punto que habría golpeado de lleno a Colón, una de las ciudades turísticas más importantes de Entre Ríos.
Quien habló fue Colello, que no escatimó en elogios hacia la gestión provincial. “Frigerio siempre estuvo convencido de que el camino era el diálogo y la diplomacia“, afirmó, y remarcó que desde el primer día de la administración se tenía claro el riesgo que representaba la ubicación original de la planta. “Sabíamos perfectamente el impacto negativo que iba a tener la instalación de la planta en donde se había pensado originalmente”, señaló, haciendo hincapié en el perfil turístico de Colón y en lo que estaba en juego para sus vecinos y para la economía local.
El funcionario subrayó que la decisión de apostar por la vía diplomática con las autoridades uruguayas fue una apuesta consciente y sostenida. “Siempre tuvimos la confianza y la convicción de que eso iba a traer buenos resultados”, afirmó. No fue un camino corto ni sencillo, pero el resultado, según Colello, justificó cada paso.
“Por suerte, el tiempo, el trabajo y la diplomacia que llevó el gobernador de forma personal trajeron resultados positivos”, valoró. La frase resume una estrategia que eligió el perfil bajo y la negociación por sobre la confrontación, algo que no siempre es la opción más visible pero que, en este caso, habría dado sus frutos.
“Logramos lo que queríamos todos los entrerrianos y, en particular, los vecinos de Colón, que era evitar que la planta se instale donde se iba a instalar, con todos los efectos negativos que iba a traer para la ciudad”, cerró Colello. La definición marca un punto de inflexión en un conflicto que involucró intereses provinciales, turísticos y diplomáticos, y que ahora la gestión Frigerio exhibe como uno de sus logros de gestión.


