El Día de la Industria llegó con diagnóstico en mano y sin demasiado optimismo fácil. María Eugenia Hillairet, secretaria de la Asociación de Empresas del Parque Industrial de Paraná (Asempi) y vicepresidenta de la Unión Industrial de Entre Ríos (UIER), salió a poner en contexto la situación del sector y a marcar con claridad qué hace falta para que la industria entrerriana no pierda pisada.
El primer dato que circuló en el debate público fue el más duro: 90.000 puestos industriales registrados perdidos en todo el país desde agosto de 2023. Un número que pesa. Pero Hillairet aclaró que el Parque Industrial de Paraná no sintió ese golpe con la misma intensidad. La explicación está en la diversidad de rubros que conviven en el predio, una heterogeneidad que funcionó como amortiguador. “No se verifica un impacto fuerte, sí de algunos casos y algunas pérdidas de empleo, pero no llega a ser un evento relevante o que podamos ver con preocupación”, dijo la dirigente.
También ayudó la estructura productiva de la provincia. La agroindustria y el sector alimentario, columna vertebral de la economía entrerriana, sostuvieron el piso cuando otras ramas flaquearon. Hillairet admitió que algunos sectores rindieron menos que en años anteriores, pero subrayó que eso “no ha significado bajas tan importantes que compliquen la situación del empleo”.
Ahora bien, ¿qué necesita la industria para seguir en carrera? La dirigente fue directa al enumerar tres frentes críticos. El primero y más urgente: los impuestos. “Creemos que dentro de todos los desafíos que existen para hacer industrias competitivas, el primero tiene que ver con el orden de lo fiscal”, afirmó, y llamó a construir “agendas conjuntas con los gobiernos en todos sus niveles” para que el producto llegue al cliente con el mejor precio posible.
El segundo eje es la infraestructura. Sin buenos caminos y conectividad, la cadena productiva se traba antes de llegar al mercado. No es una novedad, pero sigue siendo una deuda pendiente que la industria reclama con insistencia.
El tercero, y quizás el más urgente en el corto plazo, es la energía. Las tarifas se dispararon de forma considerable y, en un contexto de menor demanda, el costo energético se vuelve una barrera difícil de saltar. “Es muy difícil llegar con productos competitivos”, alertó Hillairet, que instó a “trabajar fuertemente” para bajar esos costos.
Pese al panorama, hay señales que el sector rescata: el Parque Industrial de Paraná sigue atrayendo inversiones, con empresas que se radican y construyen nuevas naves, incluso en un año complicado. Rubros como la construcción y la metalurgia la vienen pasando peor que el resto, pero el polo en su conjunto mantiene actividad. El mensaje final de Hillairet fue claro: “Estamos trabajando para que haya incentivos, porque realmente necesitamos seguir dando trabajo y, sobre todo, desarrollar este polo industrial que es muy importante para la provincia y también para la ciudad”.


