Un cambio de guardia en el control del gasto público entrerriano. El Tribunal de Cuentas de Entre Ríos formalizó este martes la asunción de Baia como nuevo Fiscal de Cuentas interino, en un acto que cerró también un capítulo largo: el de la fiscal saliente, con 46 años de trabajo en el organismo.
El juramento se llevó a cabo en el Salón de Actos del Tribunal y estuvo encabezado por el presidente del organismo, Diego Lara. Acompañaron el acto los vocales María de los Ángeles Moia y Gustavo Labriola, junto a fiscales, secretarios y otros funcionarios del cuerpo.
Lara valoró la trayectoria de Martínez Lacabe, la fiscal saliente, y aclaró que la designación de Baia tiene carácter interino: durará hasta que se concrete el concurso previsto para cubrir el cargo de forma definitiva. Un detalle que no es menor: significa que la transición no está cerrada, y que el organismo deberá sostener un proceso de selección en los próximos meses.
En su discurso, Baia agradeció la designación y marcó el eje de su gestión: el control de los recursos públicos y el cumplimiento de las funciones constitucionales del Tribunal. Palabras que suenan a manual, pero que en el contexto de un organismo de fiscalización tienen peso concreto.
El momento más emotivo fue para Martínez Lacabe, quien recibió un reconocimiento institucional por sus 46 años de servicio. Al despedirse, recordó que asumir la Fiscalía de Cuentas había representado en su momento un verdadero desafío profesional. Casi cinco décadas en el mismo organismo no son una carrera: son una vida entera dedicada al control del Estado provincial.
El Tribunal de Cuentas es el organismo constitucional encargado de fiscalizar el uso de los fondos públicos en Entre Ríos. La Fiscalía de Cuentas, dentro de esa estructura, cumple un rol clave en el impulso de las causas y el control de legalidad. La cobertura interina del cargo mantiene operativa esa función mientras avanza el concurso que definirá quién lo ejercerá de manera permanente.


