La Justicia federal avanzó donde durante años hubo silencio. El Juzgado Federal Nº 1 de Concepción del Uruguay procesó a cuatro militares retirados por delitos de lesa humanidad vinculados al funcionamiento del aparato represivo de la última dictadura en Concordia. La resolución fue firmada por la jueza federal subrogante Analía Graciela Ramponi.
Los procesados son Juan Ignacio Aleman, Jorge Enrique Echeverría, Miguel Ángel Galeano y Horacio Alberto Goris, todos exintegrantes del Ejército. Los cuatro habían sido indagados más de dos años antes, pero permanecían sin una definición judicial sobre su situación procesal, una demora que las organizaciones de derechos humanos venían denunciando con insistencia.
El procesamiento llegó poco más de dos meses después de que Familiares y Amigos de Detenidos Desaparecidos y Ex Presos Políticos de Concordia, junto con la querellante María Ema Papetti, presentaran un pedido de pronto despacho ante la jueza Ramponi. El escrito también llevaba las firmas de Eduardo Maschio, Luisa Rodríguez de Caire y Estela Solaga de Moreno, y reclamaba que una investigación que según los familiares permanecía prácticamente paralizada volviera a moverse.
Uno de los casos centrales de la causa es el de Jorge Emilio Papetti, el conscripto que desapareció después de cumplir el servicio militar obligatorio en Concordia. Durante años, las autoridades militares sostuvieron que el joven se había fugado de la unidad y era un desertor. Sin embargo, en la denominada causa Appiani, tramitada en Paraná, quedó acreditado judicialmente que Papetti fue secuestrado y que murió durante una sesión de torturas.
La causa FPA 5688/2021 se inició en abril de 2021 a partir de una denuncia remitida al Ministerio Público Fiscal por el Registro Único de la Verdad de Paraná. La presentación la realizó María Julia Suárez, una ciudadana uruguaya que relató haber sido secuestrada el 3 de julio de 1977 junto con su hermano Jesús Silverio Suárez, Eduardo Robatto Guerreiro y Luis Urrutia. Según su testimonio, fueron llevados a la Jefatura Departamental de Policía de Concordia, luego a distintos lugares clandestinos donde fueron torturados, y finalmente a la Unidad Penal Nº 3. Suárez también denunció haber sufrido violencia sexual durante el cautiverio.
La resolución judicial reconstruye el funcionamiento del área de Inteligencia del Regimiento de Caballería de Tanques 6 “Blandengues” con roles diferenciados. Según la magistrada, Echeverría y Aleman cumplían funciones de dirección dentro del Grupo de Inteligencia y habrían tenido un papel central en la recepción y manejo de personas detenidas ilegalmente. Galeano ocupaba una posición subordinada y ejecutiva. Goris, en su condición de jefe de personal, aparece vinculado particularmente al caso Papetti y a la obtención de una confesión bajo tormentos.
La investigación incluyó testimonios, informes, inspecciones, exhortos y otras medidas procesales acumuladas a lo largo de años. El procesamiento de los cuatro exmilitares representa un paso concreto en una causa que durante demasiado tiempo esperó en un cajón, mientras las familias de las víctimas seguían pidiendo que alguien respondiera.


