No es solo el agua que sube: es el trabajo que para, el jornal que no llega, la familia que no puede esperar. Eso es lo que planteó el intendente de Federación ante el Gobierno Provincial frente al escenario que anticipa el fenómeno El Niño: lluvias intensas y prolongadas que amenazan no solo con evacuar familias por la crecida del lago, sino con paralizar sectores enteros de la economía local.
El presidente municipal Bravo participó de un encuentro con autoridades provinciales donde puso sobre la mesa una preocupación que va más allá de los evacuados de siempre. La citricultura, la extracción de madera, los aserraderos y la construcción son los sectores más vulnerables ante períodos prolongados de precipitaciones, y todos tienen un peso específico enorme en la vida económica de Federación. Si llueve semanas seguidas, esas actividades se frenan. Y cuando se frenan, los ingresos de cientos de familias se cortan.
“En Federación, más allá de los evacuados que podemos tener, nos preocupa muchísimo la parte asistencial”, dijo Bravo. “Sabemos que principalmente en nuestra cuenca inmediata vamos a tener muchos días de precipitaciones y esto puede traer, como hecho colateral, distintos problemas en la parte asistencial. Por eso planteamos al Gobernador, a los ministros y particularmente a la ministra de Desarrollo Humano la necesidad de tener en cuenta esta situación para poder acompañar a las distintas familias de Federación”.
El reclamo es concreto: que la Provincia establezca mecanismos de asistencia para quienes no puedan trabajar por el temporal. No esperar a que la emergencia explote para recién entonces reaccionar. Bravo estuvo acompañado por el referente de Defensa Civil Municipal, Federico Perren, señal de que el municipio ya trabaja en modo preventivo y no quiere quedar solo en esa tarea.
Mientras tanto, Federación avanza con sus propias medidas: saneamiento de cuencas, limpieza de desagües pluviales, trabajos de escurrimiento con maquinaria y personal municipal. También se incorporaron nuevas bombas para impulsión cloacal y se prevé sumar más equipos en sectores prioritarios. Hay además un espacio preparado para recibir y asistir a posibles evacuados por la crecida del lago.
“Sabemos lo que ocurre cuando se presentan este tipo de fenómenos. Tenemos el tiempo necesario para ir previendo y tomando las precauciones necesarias para que el daño sea lo menor posible”, remarcó el intendente. Desde el municipio subrayaron que buena parte de estas intervenciones se sostienen con el aporte de los vecinos a través del pago de tasas municipales, en un contexto de recursos ajustados. La apuesta es clara: anticiparse, coordinar con la Provincia y no llegar tarde cuando el agua ya esté adentro.


