Una plaga que destruye palmeras en todo el mundo acaba de pisar suelo entrerriano. El Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos, junto al Senasa, confirmaron la primera detección del Picudo Rojo de las Palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en la provincia, con el hallazgo ubicado en las inmediaciones de Colonia Elía, sobre la costa del río Uruguay, en el departamento Uruguay.
El bicho no es un recién llegado a la región: en 2022 fue detectado en la República Oriental del Uruguay, y en enero de 2026 el Senasa lo confirmó en la Isla Martín García, en la provincia de Buenos Aires. Era cuestión de tiempo que cruzara. Y cruzó. Ahora la preocupación es real porque Entre Ríos alberga uno de los patrimonios naturales más singulares del país: la palmera yatay (Butia yatay), declarada Monumento Natural Provincial y emblema de la identidad entrerriana, con su mayor concentración en el área del Parque Nacional El Palmar.
El Picudo Rojo es un escarabajo originario del sudeste asiático, catalogado como una de las plagas más destructivas del planeta para las palmeras, con capacidad de afectar a más de 35 especies. Actúa desde adentro: sus larvas perforan el tronco generando galerías internas que matan a la planta antes de que el daño sea visible desde afuera. Para cuando se nota, muchas veces ya es tarde.
La respuesta oficial no se hizo esperar. Las autoridades activaron de forma inmediata el Plan de Contingencia vigente, intensificaron la vigilancia activa en toda la franja costera del río Uruguay —con foco especial en áreas protegidas y palmares nativos— y pusieron en marcha campañas de difusión para que la ciudadanía pueda identificar síntomas a tiempo. La articulación operativa se canalizó a través de la Mesa Técnica Local, constituida en agosto de 2025 e integrada por el Senasa, el INTA, la Administración de Parques Nacionales, los municipios costeros y actores privados.
La pregunta que flota en el ambiente es cuánto territorio ya pudo haber comprometido la plaga antes de esta primera detección oficial. El insecto es silencioso y letal, y los palmares entrerrianos no tienen margen para el descuido.
Desde el Senasa y el Gobierno provincial recuerdan que la notificación ante casos sospechosos es obligatoria. Los síntomas a vigilar incluyen amarillamiento atípico, caída de hojas, galerías visibles en el tronco o avistamiento directo del insecto. Los canales habilitados para reportar son el sitio www.sinavimo.gob.ar, el correo [email protected] o la oficina local del Senasa más cercana.


