El tiempo no da tregua en Entre Ríos. La provincia enfrenta este martes y miércoles una alerta por tormentas que no es para tomar a la ligera: nivel naranja en cinco departamentos, con acumulados que pueden llegar a los 100 milímetros. Eso es mucha agua cayendo en poco tiempo, y las consecuencias en zonas bajas, caminos rurales y desagües urbanos pueden ser serias.
El sistema de tormentas que se extiende sobre la provincia concentra la mayor intensidad en esos cinco departamentos bajo alerta naranja, aunque el resto del territorio tampoco queda al margen del panorama inestable. Las precipitaciones de esta magnitud implican riesgo de anegamientos, caída de árboles y cortes de luz, los efectos más frecuentes cuando el cielo se pone en modo descarga.
Pero la historia climática de esta semana tiene un segundo capítulo: después de las tormentas, llega el frío. Una masa de aire frío avanzará sobre la región y provocará un marcado descenso térmico hacia el fin de semana. El clásico combo entrerriano: primero el agua, después el abrigo.
Desde las autoridades provinciales y los organismos meteorológicos se recomienda extremar precauciones durante las próximas horas, evitar circular por zonas inundables y estar atentos a las actualizaciones del Servicio Meteorológico Nacional. Las alertas pueden modificarse según la evolución del sistema, por lo que seguir los canales oficiales es clave para tomar decisiones a tiempo.


