Un escáner no miente. Lo que parecía un transporte de encomiendas más circulando por la Ruta Nacional 14 escondía un cargamento valuado en más de $116 millones: cigarrillos de contrabando y pescado sin cadena de frío, todo mezclado en 25 bultos que viajaban desde Puerto Iguazú hacia Buenos Aires.
Personal de Gendarmería Nacional detuvo el vehículo durante un control de rutina y aplicó el equipo de escáner que hoy forma parte del operativo permanente sobre ese corredor. Lo que apareció en la imagen no dejó dudas: más de 4.000 cartones de cigarrillos extranjeros, sin documentación aduanera, y casi 350 kilos de pez sable transportados sin ningún tipo de refrigeración.
El combo es clásico en esta ruta. La Ruta 14 es el eje vertebral del contrabando hormiga que baja desde la Triple Frontera: cigarrillos paraguayos o brasileños que ingresan sin pagar impuestos y compiten deslealmente con el mercado formal, destruyendo puestos de trabajo y vaciando las arcas del Estado. El pescado sin cadena de frío agrega un riesgo sanitario concreto: si ese cargamento llegaba a destino y se comercializaba, el problema dejaba de ser fiscal para convertirse en un asunto de salud pública.
El cargamento fue secuestrado en su totalidad. Las actuaciones quedaron en manos de la Justicia Federal, que deberá determinar responsabilidades y el alcance de la operación. La valuación oficial del decomiso superó los $116 millones, una cifra que da una idea del volumen de negocio que mueve este tipo de tráfico en uno de los corredores más transitados del país.
El operativo confirma que los controles con tecnología de escáner sobre la Ruta 14 siguen dando resultados concretos frente a un problema que, lejos de desaparecer, se adapta y busca nuevas formas de pasar desapercibido.


