Otro mes, otra actualización. El Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) aprobó el nuevo cuadro tarifario que rige desde el 1° de agosto en Entre Ríos, y la factura de luz vuelve a pesar más en el bolsillo de los entrerrianos. La resolución N° 119/26 incorpora los aumentos que vienen del lado nacional, atados a los nuevos precios mayoristas de energía que definió el Gobierno central, y obliga a ENERSA y al resto de las distribuidoras provinciales a aplicarlos.
El contexto no es menor: las facturas de electricidad acumulan incrementos hace meses, producto de la quita progresiva de subsidios y la actualización de los componentes que integran la tarifa. Esta nueva suba llega sin pausa y sin demasiado margen para los usuarios que ya vienen ajustando el consumo.
Para los hogares residenciales sin subsidio, el cargo fijo mensual quedó fijado en $2.953,71. El costo del kilowatt hora se escala según el consumo: $241,56 para los primeros 100 kWh, $271,08 para los siguientes 100, $311,02 para los 100 que siguen, y $334,50 para todo lo que supere los 300 kWh mensuales. Cuanto más consumís, más caro te sale cada kilowatt. La lógica es clara y el impacto, también.
El EPRE mantuvo los beneficios para los usuarios incluidos en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE). En esos casos, el cargo fijo baja a $2.776,49 y los primeros 100 kWh tienen un valor de $126,39 por kWh. Además, continúa la bonificación nacional extraordinaria del 16,59% sobre el consumo base de hasta 300 kWh para quienes están alcanzados por el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados. No es poco, pero tampoco alcanza para amortiguar del todo el golpe acumulado.
La suba no es solo para los hogares. Comercios, entidades y grandes usuarios también enfrentan nuevos valores: para las pequeñas demandas no residenciales, el cargo fijo puede superar los $7.000 mensuales, y los valores variables por consumo trepan por encima de los $279 por kWh en algunas categorías sin subsidio. El sector comercial e industrial absorbe el mismo ajuste, con tarifas diferenciadas según el nivel de demanda.
Una novedad que impone la resolución: las distribuidoras deberán incorporar en las boletas de los usuarios beneficiarios una leyenda visible que diga “Tarifa Subsidiada por el Estado Provincial”. La transparencia en papel, mientras el bolsillo siente lo de siempre. Se mantuvieron además los beneficios para clubes de barrio, entidades de bien público y organizaciones sin fines de lucro.
El cuadro tarifario rige durante agosto, aunque la propia resolución aclara que quedará sujeto a nuevas modificaciones si el Gobierno nacional vuelve a cambiar los precios mayoristas de la energía. Dicho de otro modo: nada garantiza que esta sea la última actualización del año.


