Federico Sturzenegger llegó a Paraná con el libreto conocido pero con anuncios concretos bajo el brazo. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado fue la figura central del XIX Foro Anual del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER), uno de los encuentros de referencia del empresariado provincial, y no esquivó ninguno de los temas que generan debate.
La defensa del equilibrio fiscal fue el eje de su presentación. Sturzenegger volvió a sostener que la baja del gasto público no es un ajuste caprichoso sino la condición necesaria para que la economía argentina tenga un piso firme. El argumento no es nuevo, pero el ministro lo repitió con convicción ante una sala que, en buena medida, lo escuchó con atención: el sector privado entrerriano sabe bien lo que cuesta operar en un país sin previsibilidad.
Junto al eje fiscal, el funcionario puso sobre la mesa tres áreas de reforma concreta: transporte, exportaciones y mercado de capitales. Los detalles específicos de cada medida no fueron detallados en profundidad en el encuentro, pero la señal política fue clara: el gobierno nacional sigue apostando a la desregulación como motor de crecimiento, con Entre Ríos como escenario para comunicarlo.
El concepto de libertad económica y el respeto a la propiedad privada también tuvieron su lugar en el discurso del ministro, dos banderas que el gobierno de Javier Milei repite como mantra en cada aparición pública. En un foro empresarial, el mensaje cae en terreno fértil, aunque la pregunta que siempre queda flotando es cuánto de ese discurso se traduce en condiciones reales para las pymes y los productores del interior.
La presencia de Sturzenegger en la capital entrerriana confirma que el gobierno nacional mantiene activa su agenda de comunicación en las provincias, buscando sostener el respaldo del empresariado regional en un momento en que las reformas estructurales siguen generando tensiones en distintos sectores de la economía.


