Un contrato que quintuplica el gasto anterior, menús de ultraprocesados y una empresa porteña que desplaza a las cocinas escolares entrerrianas. Eso es, en síntesis, lo que denuncia la diputada nacional Blanca Osuna sobre la adjudicación del servicio de desayunos y meriendas escolares a la empresa Teknofood S.A.
Según la legisladora, el gobernador Rogelio Frigerio «entregó la administración de los desayunos y meriendas escolares a la empresa amiga de porteños, Teknofood S.A., mediante una maniobra cuestionable e ilegal». El esquema reemplazaría el sistema de alimentación organizado en cada escuela por uno centralizado que, a su entender, incumple la Ley Nacional de Promoción de la Alimentación Saludable N.º 27.642.
El menú que prevé la empresa no es precisamente lo que recomendaría ningún pediatra: bebidas saborizadas tipo leche o chocolatada, budines industrializados y galletitas. Osuna advirtió que se trata de productos ultraprocesados que «no se corresponden con una dieta saludable para la edad escolar» y que su consumo podría derivar en problemas de salud concretos en los chicos.
Las preguntas sin respuesta se acumulan. «No se sabe de dónde provienen esos alimentos, quiénes los producen ni cómo están elaborados. Ni cuándo y cómo se distribuyen, ni cómo harán los docentes para guardarlos en depósito en las escuelas», señaló la legisladora. Esa opacidad, en un contrato que involucra la alimentación de miles de niños y niñas, no es un detalle menor.
El dato que más pesa es el económico. Según Osuna, el gasto anual destinado a desayunos y meriendas pasaría de 22.000 millones de pesos a un contrato que podría alcanzar los 102.000 millones de pesos. Una diferencia de casi cinco veces que la diputada vincula directamente con un negocio, y que compara con las compras centralizadas de medicamentos de la Obra Social de Entre Ríos (OSER), también cuestionadas por la oposición.
Osuna también señaló que las autoridades provinciales habrían ignorado los planteos de directores de escuelas, nutricionistas, pediatras, docentes y familias. Ninguna de esas voces, según afirmó, fue considerada al momento de implementar el nuevo esquema. «Su condenable decisión implica un grave riesgo sanitario y un perjuicio para la salud de niños y niñas de las escuelas entrerrianas. Además de afectar severamente la economía local y la soberanía alimentaria», concluyó la legisladora.
Hasta el momento, el Ejecutivo provincial no emitió una respuesta pública a las acusaciones formuladas por Osuna, ni precisó los criterios técnicos y económicos que fundamentaron la adjudicación a Teknofood S.A.


