Mientras hay vecinos en Concordia que todavía no tienen techo, portones ni talleres reparados tras el temporal, el Municipio empezó esta semana a romper y reemplazar parte de la vereda del estacionamiento interno frente al Consejo Deliberante. La imagen no pasó desapercibida.
La concejal justicialista Claudia Villalba fue la primera en ponerlo en palabras públicamente. A través de sus redes sociales, publicó fotos de la obra en ejecución y lanzó la pregunta que muchos vecinos se estaban haciendo: «¿Es prioridad cambiar las veredas del estacionamiento interno de la Municipalidad? ¿No hay otras urgencias?».
En diálogo con este medio, Villalba aclaró que su cuestionamiento no apunta al costo económico de los materiales, sino al uso de recursos humanos en plena emergencia. «Un camión de la Municipalidad y una cuadrilla de ocho personas podrían estar ayudando en las zonas afectadas por la tormenta», señaló. Desde el Ejecutivo le explicaron que los materiales ya estaban adquiridos, pero la edil insistió: la discusión es de prioridades, no de facturas.
La concejal viene recorriendo barrios de la zona norte desde hace días. Lo que describe es duro: familias que no lograron reconstruir sus viviendas, comerciantes con talleres destruidos, gente que no necesita que le compren materiales sino un camión para trasladarlos o mano de obra para levantar lo que el viento tiró. «Estar sin techo o no poder trabajar porque el temporal destruyó el lugar donde uno se gana la vida, sí es una urgencia», remarcó. Y fue directa: los trabajos de remodelación en dependencias municipales «podían esperar una semana, un mes o el tiempo que fuera necesario».
Su evaluación de la respuesta municipal al temporal no es amable. Reconoció que se trató de un fenómeno extraordinario para la ciudad, pero sostuvo que la asistencia no llegó con la rapidez ni la presencia territorial que los vecinos necesitaban. «La gente se sintió muy sola y hay lugares donde todavía falta asistencia y recursos», afirmó. Mencionó puntualmente los barrios Pampa Soler y Villa Zorraquín como zonas donde aún hay familias con necesidades sin resolver.
A eso se suma otro frente abierto: la creciente del río Uruguay. Villalba cuestionó la comunicación oficial sobre el avance del agua. «Se hacen anuncios sobre la ampliación de la emergencia porque lo que viene puede ser grave, pero a la gente no le explican qué puede pasar ni hasta dónde llegará el agua», advirtió. Muchos vecinos que viven en zonas inundables, dijo, no saben qué esperar.
La edil reclamó que se convoque a todos los sectores que integran el Comité de Operaciones de Emergencia (COES), incluidos los concejales de la oposición, para unificar la información y transmitirla con claridad. «Más allá de que seamos oposición, también necesitamos conocer la situación para poder informar y acompañar a la gente. Hoy hay un manejo muy cerrado de la información y eso genera incertidumbre», concluyó. El intendente Alfredo Azcue no emitió respuesta pública ante los cuestionamientos al momento de publicarse esta nota.


