El reloj corre y los votos, según el oficialismo, están. Este miércoles la Cámara de Diputados de Entre Ríos podría darle sanción definitiva a una de las reformas más significativas del sistema previsional provincial en los últimos años.
La iniciativa apunta a atacar de frente un problema que ya no admite más demoras: un déficit anualizado de casi $430.000 millones en el sistema jubilatorio entrerriano. Una cifra que pesa sobre las cuentas provinciales y que, sin corrección, amenaza con condicionar cualquier otro gasto público.
El bloque oficialista habría consolidado los apoyos necesarios para cruzar la línea y convertir el proyecto en ley. La sesión del miércoles sería, entonces, el momento de verdad para una reforma que generó debate, resistencias y negociaciones durante semanas.
Lo que está en juego no es menor: el sistema jubilatorio provincial es uno de los principales focos de presión sobre el presupuesto de la provincia. Morigerar ese déficit implica decisiones que siempre tienen un costo político, y el oficialismo parece dispuesto a asumirlo.
Si los números se sostienen en el recinto, Entre Ríos daría un paso concreto hacia la sostenibilidad de su sistema previsional. El miércoles dirá si los acuerdos de pasillo se traducen en votos reales.


