La aviaria argentina está mostrando dos destinos que parecen no compartir el mismo mapa: Granja Tres Arroyos llegó a una cesación de pagos y Las Camelias cumplió 90 años anunciando inversiones.
Al 31 de diciembre de 2025, el grupo informaba un pasivo de unos $536.000 millones, al que se sumaron más de $126.000 millones en cheques rechazados. La empresa ubicó el inicio de la cesación de pagos el 29 de enero de 2026.
Mientras tanto, en San José, Las Camelias celebró el pasado 3 de octubre sus 90 años de actividad. Lejos de contraerse, la firma entrerriana viene anunciando nuevas inversiones, ampliación de capacidad y diversificación hacia otra proteína animal.
La pregunta no es simple: ¿cómo dos grandes compañías del mismo sector llegan a momentos tan distintos? En su presentación ante la Justicia, Granja Tres Arroyos atribuyó su situación a una combinación de costos, exceso de oferta, caída del poder adquisitivo, carne aviar importada y cierre de mercados externos por la gripe aviar.
La compañía sostuvo que la producción terminó vendiéndose en el mercado doméstico por debajo del costo de reposición. También señaló que la pérdida de mercados externos golpeó a una estructura con fuerte orientación exportadora. Según su documentación, las exportaciones avícolas pasaron de unos US$175,8 millones en 2022 a US$87 millones tres años después.
El balance muestra el giro: de un resultado positivo de $3.944 millones en 2022, la empresa pasó a pérdidas de $68.969 millones en 2023 y a $122.052 millones en el último ejercicio informado.
La propia compañía reconoció que parte del endeudamiento estuvo vinculada con la adquisición de los activos de la ex Cresta Roja. La operación, realizada en 2018 a través de Wade, tuvo un precio contractual de US$80 millones y a ese desembolso se agregaron otros US$25 millones para reequipar las instalaciones.
La compañía sostiene que esa decisión de expansión, tomada varios años antes, terminó comprometiendo recursos que necesitaba para su capital de trabajo. El grupo tiene establecimientos en Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba y Chaco, pero la crisis dejó de sus siete plantas de faena dos cerradas, tres con actividades suspendidas y otras dos con operaciones reducidas.
En total, acumula más de 1700 trabajadores despedidos. La crisis obliga a revisar una pregunta incómoda: ¿el problema se explica solo por el contexto económico y sanitario, o ciertas decisiones de crecimiento también profundizaron la vulnerabilidad?
Del otro lado, Las Camelias nació en San José en 1936 y hoy está conducida por la cuarta generación de la familia fundadora. Produce alrededor de 60 millones de aves anuales y exporta aproximadamente el 30% de su producción.
No se trata de poner una empresa del lado del acierto y otra del error. Se trata de entender que, en el mismo negocio, la estructura de deuda, el origen de la producción, la capacidad exportadora y las decisiones de expansión pueden definir un destino distinto.


