Las situaciones de alta tensión pueden desencadenar eventos cardíacos: cuáles son los factores de riesgo y las recomendaciones ante la final del Mundial
La pasión que despierta la Selección Argentina durante el Mundial de Fútbol 2026 volvió a poner en agenda un aspecto poco visible del deporte: el impacto que las emociones intensas pueden tener sobre la salud cardiovascular. En los últimos días, distintos medios nacionales informaron que un hombre de 51 años murió en el barrio porteño de Caballito mientras observaba el encuentro de cuartos de final entre Argentina y Suiza. Además, otras seis personas sufrieron complicaciones cardíacas en la Ciudad de Buenos Aires durante el partido. A esos datos se sumó un informe del Ministerio de Salud de Tucumán, que señaló que desde el inicio de la Copa del Mundo se registraron 33 infartos agudos de miocardio ocurridos durante los encuentros de la Selección Argentina.
Si bien estos episodios no implican que ver un partido de fútbol provoque por sí mismo un infarto, los especialistas coinciden en que las emociones extremas pueden actuar como desencadenantes en personas que ya presentan factores de riesgo o enfermedades cardiovasculares preexistentes.
En ese contexto, el médico cardiólogo Lautaro Savat, expresidente de la Sociedad de Cardiología de Entre Ríos, explicó que situaciones de alta tensión emocional –como las que generan los partidos decisivos de un Mundial– pueden desencadenar distintos eventos cardiovasculares. “Las emociones muchas veces funcionan como desencadenantes de patologías. Un infarto o determinadas arritmias pueden aparecer a partir de una emoción intensa, ya sea angustia, alegría, nervios o ansiedad”, señaló.

Los controles son claves
Savat aclaró que la recomendación no pasa por evitar vivir con pasión un partido, sino por llegar a esas situaciones con una buena salud cardiovascular y los controles médicos correspondientes.
En ese sentido, sostuvo que la mejor herramienta sigue siendo la prevención mediante hábitos saludables. “Tener los controles al día, realizar actividad física, alimentarse bien y descansar adecuadamente son medidas fundamentales. Las emociones son inevitables y forman parte de la vida cotidiana, pero cuanto mejor cuidemos nuestra salud, menor será el riesgo”, indicó.
Consultado sobre si durante el Mundial aumentaron las consultas por este motivo, el especialista afirmó que los cuadros relacionados con el estrés emocional son frecuentes en la práctica médica, aunque aclaró que, en su experiencia personal, no registró pacientes que se hayan descompensado durante esta Copa del Mundo.
Controlar la hipertensión
Uno de los principales mensajes del cardiólogo estuvo orientado a generar conciencia sobre la importancia de los controles periódicos, especialmente de la presión arterial. “La hipertensión es una enfermedad muy frecuente y muchas personas la padecen sin saberlo. Después de los 18 años todos deberíamos controlarnos la presión al menos una vez por año, ya sea en una farmacia, un centro de salud o durante una consulta médica”, remarcó.
La hipertensión constituye uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades cardiovasculares como infarto de miocardio, accidente cerebrovascular (ACV) y enfermedad arterial.

Otros factores de riesgo
Además de la hipertensión, Savat recordó cuáles son los factores clásicos que incrementan las probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares.
Entre ellos mencionó el tabaquismo, el consumo de vapeadores y marihuana, la diabetes, el colesterol elevado, el sedentarismo, y el sobrepeso y la obesidad.
Explicó que tanto la diabetes como las alteraciones del colesterol pueden detectarse mediante análisis de laboratorio de rutina y que, en personas jóvenes sin antecedentes ni enfermedades, un control cada dos o tres años suele ser suficiente.
Asimismo, destacó que el sedentarismo representa un importante factor de riesgo, mientras que la actividad física regular actúa como una de las principales herramientas preventivas.
El especialista recordó que los antecedentes familiares constituyen otro elemento importante a tener en cuenta. Quienes tienen padres o familiares directos con enfermedades cardiovasculares presentan mayores probabilidades de desarrollar estos problemas a lo largo de su vida, aunque aclaró que ello no significa que necesariamente vayan a padecer la misma enfermedad. “La herencia aumenta el riesgo, pero no determina el futuro. Justamente por eso esas personas deberían prestar aún más atención a los controles médicos y a los hábitos saludables”, explicó.
Estrés, ansiedad y Mundial
En los últimos años crecieron las recomendaciones vinculadas a técnicas de manejo del estrés como psicoterapia, la meditación, el yoga o el mindfulness. Para Savat, estas herramientas pueden contribuir positivamente a la salud cardiovascular. “El estrés es un gran enemigo. No significa que no podamos emocionarnos, sino que debemos tratar de evitar un estado permanente de tensión. La psicoterapia, la meditación y el mindfulness ayudan a manejar mejor esas situaciones”, sostuvo.
Según explicó, la vida cotidiana ya expone a la población a elevados niveles de estrés, por lo que incorporar estrategias para disminuirlo representa un beneficio adicional para el corazón.

Situación en Argentina
Respecto de la situación sanitaria en Argentina, el cardiólogo recordó que la principal fuente estadística continúa siendo la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, cuya última edición corresponde a 2018.
Ese relevamiento mostró un dato alentador: el tabaquismo fue el único factor de riesgo que disminuyó. Sin embargo, también evidenció un incremento en la prevalencia de hipertensión, diabetes, obesidad y sobrepeso, una tendencia que, según el especialista, probablemente se haya profundizado en los últimos años, aunque todavía no existen datos oficiales actualizados.
“Contar con estadísticas es fundamental para diseñar políticas públicas y tomar decisiones sanitarias”, afirmó.
Como mensaje final, Savat puso el foco en una problemática creciente. “La gran epidemia actual es la obesidad y el sobrepeso. Es la puerta de entrada de muchas enfermedades cardiovasculares y metabólicas”, advirtió.
Frente a este escenario, insistió en que las medidas preventivas siguen siendo las más eficaces: alimentación equilibrada, actividad física regular, descanso adecuado y controles médicos periódicos.
Mientras millones de argentinos viven con intensidad cada presentación de la Selección en el Mundial 2026, los especialistas recuerdan que disfrutar del fútbol también implica cuidar la salud. La emoción forma parte del deporte, pero conocer los factores de riesgo, controlar las enfermedades crónicas y adoptar hábitos saludables puede marcar la diferencia para que la pasión no se transforme en una emergencia médica.
Fuente: Diario Uno Entre Ríos


