Un patrullero de la Royal Navy navegó por el Mar Argentino y el silencio oficial empieza a incomodar. El HMS Medway zarpó este mes desde las Islas Malvinas con destino a Chile, y la pregunta que nadie en el Gobierno parece querer responder es simple: ¿alguien fue notificado?
Diputados del bloque peronista impulsaron un pedido de informes formal para que el Ejecutivo explique qué supo, cuándo lo supo y qué hizo al respecto. El reclamo apunta a dos cuestiones concretas: si la administración nacional recibió notificación previa del tránsito del buque británico por aguas que Argentina considera propias, y si el Gobierno evalúa presentar algún tipo de protesta diplomática ante Londres.
El HMS Medway no es un barco cualquiera. Es un patrullero de la Royal Navy con base operativa en las islas que Argentina reclama como territorio propio desde hace más de dos siglos. Su presencia en el Mar Argentino, aunque sea en tránsito, tiene una carga simbólica y política que los legisladores opositores no están dispuestos a dejar pasar sin debate.
La movida parlamentaria pone al Gobierno en una posición incómoda. Si fue notificado y no dijo nada, hay una explicación que dar. Si no fue notificado, la situación es todavía más delicada: significaría que un buque militar de una potencia extranjera navegó por el Mar Argentino sin que el Estado argentino tuviera conocimiento formal del hecho. Cualquiera de los dos escenarios merece una respuesta pública.
El pedido de informes es el primer paso formal de una discusión que podría escalar. La cuestión Malvinas tiene la particularidad de generar consenso transversal en la política argentina cuando se activa, y este episodio llega en un momento en que la relación entre Argentina y el Reino Unido atraviesa una etapa de relativa calma diplomática. Qué tan cómodo está el Gobierno con esa calma, frente a un hecho concreto como este, es lo que el peronismo quiere saber.
El Ejecutivo nacional no se pronunció públicamente sobre el tránsito del HMS Medway ni anticipó si presentará algún reclamo ante las autoridades británicas.


