En Interlagos, la lluvia le puso un freno al Gran Premio de San Pablo y dejó a Franco Colapinto en el filo de la navaja.
El piloto de Pilar salió a buscar el mejor lugar para la largada de este domingo, con un circuito que se vuelve traicionero cuando el agua se acumula en el asfalto.
Los registros de la tanda fueron cambiando de un minuto al otro: en un momento, el argentino quedó 16º, apenas un puesto por delante de Gasly; después, los dos Alpine se metieron en zona de clasificación para la Q2.
Con un 1:35.401, Colapinto quedó sobre el límite del pasaje a la siguiente fase y tuvo que entender que le queda un intento más, con el riesgo de que la pista empeore antes de que el reloj se agote.
La tanda no fue un paseo para los Alpine: Gasly redondeó una mejor vuelta con 1:36.699 y quedó 13º en un momento, pero después el francés apareció 21º y el argentino, 18º, con los dos autos en zona de eliminación.
La demora por lluvia ya llevaba una hora y la organización evaluaba la pista con el auto de seguridad. La FIA avisó que había más agua en el circuito y que la condición podía empeorar en los próximos minutos.
El piloto del auto de seguridad, Bernd Mayländer, habló con la transmisión oficial y dijo que iban a esperar 10-15 minutos antes de volver a salir a la pista. En San Pablo, a las 18.20 ya es de noche, y la luz se convirtió en otro problema si la demora se estiraba.
El agua acumulada en el asfalto es un problema serio para la Fórmula 1 porque los monoplazas pierden adherencia y, en el peor caso, “flotan” sobre la pista. Eso aumenta la posibilidad de choques y despistes, y explica por qué la organización demoró la continuidad de la clasificación.
El mensaje fue claro: en las curvas 2, 3, 4 y 5 no eran aceptables las condiciones, con aquaplaning incluso en el auto de seguridad. Los pilotos se bajaron de los autos y la clasificación quedó detenida, con la noche de San Pablo como otro reloj en contra.
En medio de ese clima, Nico Hülkenberg reconoció en la radio que la lluvia se estaba intensificando otra vez, mientras Oliver Bearman dijo que nunca había estado en esas condiciones en un auto.
Los números de la pista también mostraron la incertidumbre: el alemán de Audi dio la sorpresa con 1:33.890, mientras Lando Norris lideró en un momento y el asturiano de Aston Martin se llevó la pole transitoria con 1:36.930.
Colapinto, por su parte, terminó un segundo giro rápido con récord en la última parte y se metió en el top ten con 1:41.053. En una clasificación que se te complica con la lluvia, ese detalle le devolvió aire a una tanda que todavía no se define.
La carrera del domingo se juega con la grilla que salga de esta clasificación, pero por ahora el clima manda en Interlagos y el argentino tiene que esperar, con el auto listo y la cabeza puesta en el Gran Premio.


