La sentencia por el femicidio de Micaela García se acerca. La querella pidió prisión perpetua para Néstor Pavón y sostuvo que los testimonios del nuevo juicio respaldan la acusación.
El abogado querellante Marcelo Boeykens anticipó el pedido y explicó cuándo podría conocerse la sentencia. En el nuevo juicio, la acusación lo señala como coautor del crimen.
No es un trámite cualquiera: una petición de perpetua marca la gravedad de la causa y el peso de la acusación. En un juicio por femicidio, cada testimonio, cada prueba y cada declaración pesan sobre el veredicto final.
La palabra de Boeykens aparece en un momento decisivo: el nuevo juicio ya dejó testimonios que, según la querella, respaldan la acusación. Ahí se instala la pregunta que acompaña a la comunidad: ¿será suficiente para una condena?
El pedido de prisión perpetua no es un dato menor. Es una pena máxima y anticipa la posición de la querella frente al tribunal. También muestra que la causa no se detuvo: sigue caminando hacia una definición judicial.
Que los testimonios respalden la acusación de coautoría cambia el tono del debate. No se trata de una hipótesis suelta: la querella sostiene que el material reunido en el nuevo juicio permite sostener la responsabilidad de Pavón en el femicidio de Micaela García.
En una causa penal, la diferencia entre acusación y condena es enorme. La querella puede pedir, puede señalar pruebas, puede pedir una pena máxima, pero la sentencia depende del tribunal. Por eso, cada palabra de Boeykens suena como una anticipación, no como un cierre.
El femicidio de Micaela García dejó una herida que el tiempo no borra. Cada audiencia, cada testimonio y cada pedido de pena reabren el dolor de una familia y de una sociedad que espera justicia. La expectativa ahora se concentra en la sentencia.
La prisión perpetua, como pedido, también funciona como un mensaje: la querella no busca una pena menor. Quiere que el tribunal valore la gravedad del hecho y la responsabilidad de Pavón como coautor. Esa es la línea que marca el cierre del nuevo juicio.
El próximo tramo será la sentencia. Cuando el tribunal defina, el caso tendrá una palabra final, aunque la causa siga dejando preguntas abiertas sobre la violencia, la justicia y el peso de una condena en la vida de una familia.
La información llega en un momento sensible, cuando la comunidad espera un desenlace claro. La sentencia no solo definirá la pena de Pavón: también marcará el cierre judicial de una causa que ya pesó mucho sobre la sociedad.


