El fin de semana largo se metió de lleno en el Túnel Subfluvial y dejó un dato que no se puede esconder: entre la medianoche y las 13 de este sábado ingresaron 4.200 vehículos a Entre Ríos. Son el doble de los 2.000 que se manejan como referencia habitual. No es un número menor, es una señal clara de que la circulación cambió de ritmo antes de que se complete el movimiento del fin de semana.
La comisario Florencia Cabrera confirmó que se reforzaron los controles y metió la mano en lo que viene: el regreso del lunes puede dejar demoras importantes por la visita del Papa. No es una advertencia de manual, es una lectura directa de la calle. Si el movimiento de entrada ya duplicó la cifra esperada, la salida va a pedir paciencia, orden y previsión.
Acá hay que separar las cosas. Lo que ya está medido es el ingreso: 4.200 vehículos contra 2.000 habituales. Lo que se anticipa es el regreso, porque la visita del Papa puede ordenar de otra manera el tránsito y los controles. No se trata de asustar, sino de decir lo que se ve: cuando el volumen se duplica, la circulación deja de ser automática y empieza a depender de la coordinación en el lugar.
El dato fuerte no es solo la cantidad de autos, es la mezcla: fin de semana largo, ingreso a la provincia y la visita del Papa que puede apretar el paso. En ese contexto, los controles no son un obstáculo, son la forma de evitar que la demora se convierta en un problema mayor. Y si el lunes vuelve a moverse todo el mundo, la pregunta es simple: ¿cuánta paciencia se tiene para cruzar en hora pico?
Lo que queda claro es que el Túnel Subfluvial vuelve a ser el termómetro del fin de semana. Con 4.200 vehículos ya ingresados y una advertencia oficial sobre el lunes, la circulación no va a ser la de un sábado cualquiera. La clave está en respetar los controles, planificar el regreso y entender que, cuando el tráfico se duplica, la demora no es un detalle menor: es parte del cuadro.
Para quien se mueve por la zona, el mensaje es directo: si el sábado ya se duplicó el ingreso, el lunes puede pedir más tiempo del que se piensa. No se trata de inventar problemas, sino de leer el dato. 4.200 vehículos no son una cifra menor, y la advertencia de la comisario Florencia Cabrera obliga a planificar el regreso sin improvisar.


