En el Autódromo Hermanos Rodríguez, en la Ciudad de México, la Fórmula 1 llega al domingo 1 de noviembre con una parrilla que ya manda un mensaje claro. Ferrari y Mercedes ocupan las primeras cuatro posiciones de salida tras las prácticas y la clasificación, y parten como los principales candidatos a la victoria.
El problema es que en Fórmula 1 la grilla no siempre termina contando la historia completa. Max Verstappen y Lando Norris arrancan más atrás y van a buscar sorprender a los punteros desde las primeras vueltas, con el riesgo y la ventaja de tener el camino abierto.
El dato que enciende la semana es la marca de Checo Pérez: su gran premio 300 en la máxima categoría. El piloto parte desde los últimos puestos, con la carrera completa por delante y la posibilidad de pelear por el podio.
El campeonato mundial también tiene su cuenta pendiente. Al piloto italiano le basta con terminar en el Top 9 para quedarse con el título, en un escenario donde también se mencionan las combinaciones que necesita Kimi Antonelli. Esa es la otra historia que corre en paralelo a la carrera: no solo se disputa la victoria, también se define el campeonato.
La previa no fue solo técnica: en el circuito ya estaban Lance Stroll, Esteban Gutiérrez y Gordon Ramsay, a pocas horas de la carrera. También se destacó la presencia del medallista olímpico Osmar Olvera, uno de los deportistas más destacados de México, en un día donde el circuito se volvió un escenario de público, figuras y expectativa.
El público ya estaba en el Autódromo Hermanos Rodríguez, con aficionados que llegaron con boleto y otros sin entradas. En ese clima, la llegada de Franco Colapinto sumó otro nombre a la expectativa, aunque la atención principal seguía puesta en la carrera y en la pelea por el podio.
Hasta ahora, las únicas figuras conocidas en el circuito fueron Charles Leclerc y Nico Hülkenberg, ambos pilotos de Fórmula 1. La atención pública se concentró en ellos, mientras no trascendieron otros nombres de celebridades, y la carrera terminó de imponerse como el centro de la semana.
La jornada del sábado 31 de octubre ya había mantenido la actividad en el Autódromo Hermanos Rodríguez, con pilotos y escuderías enfrentando una nueva jornada de actividades rumbo a la carrera del domingo. Ese ritmo no se detuvo: cientos de aficionados se acercaron al circuito, y la expectativa creció de cara a la largada.
Para quien asista al Autódromo Hermanos Rodríguez, conviene revisar las normas de acceso antes de salir de casa. La carrera arranca a las 14:00 horas del domingo 1 de noviembre, y conviene tener en cuenta esas reglas para no complicar el ingreso.
El domingo no va a ser solo una carrera más: es un gran premio 300, una definición de campeonato y una prueba de fuego para los que parten atrás. En México, la Fórmula 1 vuelve a tener todo: velocidad, público, figuras y la posibilidad de que la parrilla se revierta en las primeras vueltas.


