El aula quedó vacante y la consigna, presente: “Exigimos justicia por Nanci”. Tras el hallazgo del cuerpo de Nanci Estela Godoy, la docente rural correntina desaparecida durante 21 días, los gremios docentes convirtieron el duelo en una jornada nacional de paro.
La medida se suma a la impulsada por Ctera y tendrá lugar este jueves 29 de octubre. En el reclamo, los sindicatos piden una investigación “exhaustiva, transparente y sin demoras” para conocer toda la verdad y determinar responsabilidades.
El pedido apunta también a los gobiernos: reclaman que el Gobierno de Corrientes y el Gobierno nacional asuman las responsabilidades que les corresponden. Lo hacen en relación con las condiciones de “precariedad, aislamiento y desprotección” que, según los gremios, marcaron el desarrollo de su tarea.
El anuncio inicial lo hizo Agmer, gremio docente que decidió adherirse a la medida de fuerza impulsada por Ctera. De esa manera, el paro se volvió un escenario nacional donde confluyen gremios docentes y el reclamo por una investigación que no quede en el aire.
En Entre Ríos, la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET) se suma al paro nacional docente y a la jornada de duelo. Lo hace junto a los gremios docentes de la CGT, en una convocatoria que también incluye a CEA y UDA.
Los sindicatos repudiaron el hecho y reclamaron el inmediato esclarecimiento de lo ocurrido. También exigieron el castigo a los autores materiales e intelectuales y expresaron su acompañamiento a la familia de la docente.
Acá no alcanza con un gesto de dolor: la consigna obliga a mirar el contexto. La denuncia gremial pone sobre la mesa la precariedad, el aislamiento y la desprotección que, según los sindicatos, rodeaban el trabajo de la docente rural.
El dato de la jornada no es menor: se trata de un paro nacional con jornada de duelo, no de una adhesión aislada. La medida busca que la investigación no se diluya en el tiempo y que haya responsables frente a lo que ocurrió.
En Entre Ríos, la adhesión de AMET le da peso a una medida que ya reúne a gremios docentes de distintos espacios. El reclamo es claro: que no quede impune y que la verdad no se pierda en el silencio.
La semana entra en cuenta regresiva para una jornada que mezcla duelo, bronca y reclamo. El jueves, el aula vuelve a estar en el centro, pero esta vez con una pregunta que no admite respuestas tibias: ¿quién responde por lo que pasó?


