En Corrientes, la pesquisa por la muerte de la docente rural Nancy Estela Godoy (52) entró en una etapa decisiva: el Cuerpo Médico Forense intenta determinar la causa, el día exacto y si hubo un ataque sexual.
El teléfono celular apareció en el mismo lugar donde fue hallado el cuerpo, a unos dos kilómetros y medio de la escuela, en una zona de agua y malezas. Ahí, los investigadores podrán reconstruir los últimos contactos por WhatsApp.
El cadáver fue encontrado el miércoles al mediodía por policías que rastrillaban a caballo. Junto al cuerpo había un bolso, un par de botas y otros elementos que deberán ser reconocidos por los familiares.
La autopsia no resulta sencilla: el cuerpo estuvo a merced del agua y de las alimañas, con pérdida de partes blandas. Los peritos de Corrientes deberán definir si la muerte ocurrió el 7 de octubre, cuando Godoy desapareció, o en otro momento.
Mientras el cuerpo era retirado en un helicóptero, trascendió que el médico policial habría hallado lesiones compatibles con defensa en brazos y manos. Ese dato, sumado al teléfono, puede ordenar una secuencia que todavía no está cerrada.
Para los fiscales Javier Mosquera y Andrea González, la hipótesis de un ataque sexual sigue sobre la mesa. El hallazgo ocurrió en camino al casco de la estancia El Curupí.
Los investigadores prácticamente descartaron que la maestra haya vuelto por sus propios medios el fin de semana del 10 y 11 de octubre. Según los indicios, el cuerpo habría sido llevado a lomo de caballo por el o los responsables.
Una de las imputadas, Rosa Leguizamón, que vive cerca de la escuela, aseguró haberla visto dos días después acarreando agua en baldes. Para los investigadores, su rol es clave: fue quien le habría dicho a Godoy que ese fin de semana no iba a poder volver a Esquina porque no salía la camioneta de la estancia.
Rosa y su pareja, Nahuel Rojas, no estuvieron ese fin de semana en el paraje El Malezal. Según dijeron, retornaron el miércoles. Se habrían dirigido a Sauce, donde se realizaba la Fiesta del Mencho.
Los hijos de Nancy no ocultaron el dolor. Adán, uno de ellos, dijo que hace más de 20 días les arrebataron a su madre y remarcó: “¿Se dan cuenta en lo que se ha convertido nuestra ciudad? El poder acá manda más que cualquiera”.
Otro de sus hijos pidió justicia y el mayor castigo: “merecen cadena perpetua, merecen lo peor, no son personas”. También reclamó que paguen los que tengan que pagar y que caigan los que tengan que caer.
La investigación sigue abierta: el teléfono, las lesiones, los testimonios y el resultado de la autopsia pueden ordenar los últimos pasos de Nancy Godoy en Corrientes.


