Casi $22 millones por una noche en un chalet de Luján, Buenos Aires. Ese es el dato que encendió el termómetro del mercado ante la visita del Papa León XIV, prevista del 8 al 11 de noviembre en Argentina.
Después de semanas de incertidumbre por la reciente operación pulmonar del pontífice, el viaje sigue en pie. Si se concreta, será la primera visita de un papa al país en 39 años, desde la llegada de Juan Pablo II en 1987.
El recorrido está previsto para la ciudad de Buenos Aires, Claypole, Luján y Córdoba. El fenómeno religioso se traslada, de lleno, al mercado turístico: menos alojamientos, más demanda y tarifas que, en algunos destinos, alcanzan valores extraordinarios.
En Luján, Buenos Aires, el efecto es más visible. Para la noche del 10 de noviembre, previa a la visita del Papa a la ciudad el día 11, gran parte de los alojamientos ya no cuenta con disponibilidad. Las opciones que todavía pueden reservarse muestran precios que, en algunos casos, se multiplican varias veces frente a otras fechas.
El dato no es menor. Una noche en Luján puede costar casi siete veces más que otro día de octubre y más del triple que una semana después.
Las publicaciones analizadas muestran que el precio típico por noche del martes 10 de noviembre alcanza los US$1500, frente a los US$480 registrados para el martes 17 de noviembre y los US$218 de un martes de octubre. Si se miran solo las opciones con tarifas menores a US$200, hay apenas ocho publicaciones disponibles, contra 77 una semana después.
En hoteles, la disponibilidad es todavía más acotada. Dentro de un radio de cinco kilómetros de Luján, el relevamiento identificó seis opciones publicadas con un precio de US$887 por noche. Una semana después, ese valor desciende a US$337.
Si buscás hospedarte, la cuenta se pone difícil. Hay menos opciones, menos tarifas accesibles y fechas que se agotan antes de que se concrete la visita.
En la ciudad de Buenos Aires, el principal efecto se observa en los niveles de ocupación. Córdoba y Claypole también muestran oferta limitada. En la primera, el 81% de las propiedades consultadas no está disponible.
El fenómeno no es solo religioso: también es económico. La llegada de un papa al país, después de casi cuatro décadas, mueve la demanda, la ocupación y, como se ve, el bolsillo de quien necesita un lugar para dormir.
La visita del Papa León XIV, del 8 al 11 de noviembre, vuelve a poner a la Argentina en el mapa mundial. El mercado de alojamientos ya muestra el impacto: alta demanda, ocupación en aumento y tarifas que, en Luján, se alejan de la normalidad.


