El Estado provincial metió la mano donde más duele: la falta de primera experiencia. Entrenados es el programa del Ministerio de Gobierno y Trabajo que busca sacar a jóvenes sin empleo registrado del limbo y ponerlos en entornos reales de producción.
La primera etapa arranca con 500 cupos en toda la provincia. El gobierno se hace cargo de la beca incentivo, del seguro y de un certificado de calificación profesional al terminar, aunque durante la práctica no haya vínculo laboral formal.
El gobernador de Entre Ríos fue directo: «el Estado tiene una responsabilidad en la capacitación y el entrenamiento de la fuerza laboral». También marcó que el objetivo es «acercar dos mundos que muchas veces están desconectados»: el de los jóvenes que quieren trabajar y el de las empresas que necesitan gente nueva.
El ministro de Gobierno y Trabajo, Manuel Troncoso, detalló el esquema: la beca puede durar entre cuatro y seis meses con una carga de 20 horas semanales. Ya hay 30 establecimientos productivos inscriptos en 12 departamentos.
El funcionario insistió en que es una política inédita porque lleva la formación adentro de los establecimientos. También subrayó que el diseño apunta a simplificar trámites para el sector productivo y para los postulantes.
El programa también apunta a personas sin empleo registrado, no solo a jóvenes. La Secretaría de Trabajo detalló el esquema, con un trabajo conjunto con el sector privado desde el origen.
En el mundo privado ya hubo respuesta. El gerente de Recursos Humanos del Frigorífico Alberdi, Javier Mercau, explicó que la firma pidió 50 cupos para distintas áreas.
Su argumento es práctico: «No es lo mismo lo que vos podes aprender en la teoría que en la práctica, más en este tipo de industria que son oficios que se aprenden trabajando». Para el directivo, formar a un joven en el oficio sirve a la empresa porque le da una experiencia in situ que después puede aprovechar.
El programa tiene dos patas. Entrenados Formación financia las becas prácticas. Entrenados-Match busca facilitar la contratación formal después, con aportes no reintegrables del Estado para cofinanciar parte del salario inicial.
La inscripción es 100 por ciento digital a través del portal Mi Entre Ríos. Las empresas deben tener instalaciones en regla, nombrar un tutor formativo y presentar un proyecto de capacitación.
El dato que pesa no es solo el cupo: es el certificado. Si la práctica termina bien, el joven sale con un respaldo que lo diferencia en el mercado. La pregunta incómoda es otra: ¿cuántos de esos 500 terminan convertidos en empleados formales? Por ahora, la apuesta es romper la barrera clásica: no tenés experiencia, no te contratan; no te contratan, no tenés experiencia.


